Residentes de Los Alcarrizos y comunitarios de La Guáyiga denunciaron el avanzado estado de deterioro e inseguridad de la calle vieja de Hato Nuevo, una vía fundamental que conecta ambas localidades y da acceso al proyecto habitacional “Mi Vivienda Feliz”, bordeando el puente sobre el Arroyo Lebrón.
Los ciudadanos afirman que el tramo se encuentra lleno de hoyos, sin asfalto en varios puntos y completamente a oscuras durante las noches, lo que representa un peligro constante tanto para conductores como para peatones.
“La oscuridad es aprovechada por antisociales. Necesitamos lámparas para evitar más hechos delictivos”, expresó una residente visiblemente preocupada.
Exigen intervención urgente
Los denunciantes hacen un llamado al Ministerio de Vivienda, al Ministerio de Obras Públicas, así como a la junta del distrito municipal de La Guáyiga, para que ejecuten un plan de reconstrucción y mantenimiento de esta vía esencial.
También solicitaron a la empresa eléctrica Edesur la instalación de luminarias que garanticen visibilidad y seguridad en las noches, ante el incremento de atracos y hechos delictivos que, aseguran, han aumentado en la zona debido a la falta de iluminación.
“Esto no es solo un problema de tránsito, es una amenaza para la seguridad ciudadana. Hay miedo de salir cuando oscurece”, manifestó otro de los afectados.
Riesgo de accidentes y criminalidad
Los comunitarios advierten que, de no atenderse esta situación de inmediato, la calle podría convertirse en un foco de accidentes de tránsito y criminalidad, afectando aún más la calidad de vida de quienes dependen de esta ruta para movilizarse a diario.
El reclamo ha sido respaldado por diversos líderes comunitarios y juntas de vecinos, quienes exigen respuestas concretas y soluciones a corto plazo.
