Las autoridades cubanas comenzaron el cierre temporal de varios hoteles y la reubicación de turistas como parte de las medidas adoptadas frente al desabastecimiento de combustible que afecta al país, una situación que ha impactado distintos sectores de la economía, incluido el turismo.
De acuerdo con informaciones oficiales, la decisión busca optimizar el uso de los recursos energéticos disponibles, garantizar los servicios esenciales y reducir el impacto de la escasez en la operatividad del sistema hotelero. Los turistas afectados están siendo trasladados a instalaciones que cuentan con mejores condiciones para mantener la prestación de servicios.
El Gobierno cubano ha reconocido que la falta de combustible responde a limitaciones en el suministro internacional y dificultades logísticas, lo que ha obligado a aplicar ajustes temporales en el transporte, la generación eléctrica y otras actividades estratégicas.
Las autoridades aseguraron que estas medidas son transitorias y que se trabaja en alternativas para normalizar la situación, priorizando la atención a los visitantes y la estabilidad del sector turístico, considerado clave para la economía nacional.
