La crisis institucional que atraviesa el Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD) volvió este lunes al centro del debate nacional, luego de que un bloque de asociaciones de juristas denunciara el prolongado vacío de autoridad que mantiene paralizado al gremio desde hace más de dos años.
El Bloque de Asociaciones por la Institucionalidad del CARD alertó que la falta de una dirección legítima, surgida tras las controversias de los últimos procesos electorales internos, ha provocado un deterioro profundo de la credibilidad del colegio y una grave desviación de los objetivos establecidos en la Ley 3-19, que rige la vida institucional del organismo.
Durante actividades conmemorativas por el Día Nacional del Abogado, los voceros del bloque, Jacobo Colón y Evaristi Jiménez, advirtieron que el CARD atraviesa una de las etapas más críticas de su historia reciente, marcada por la ausencia de transparencia, la falta de independencia en los procesos electorales y una peligrosa normalización del desorden administrativo.
Según explicaron, esta situación no solo afecta a los profesionales del derecho, sino que debilita el rol institucional del gremio frente a la sociedad, el sistema judicial y el Estado dominicano.
El Bloque también expresó preocupación por el manejo financiero del colegio, señalando que más de 300 millones de pesos permanecen retenidos por embargos en manos de entidades públicas y bancarias, recursos que, aseguran, pertenecen a los abogados y cuya administración debe ser auditada y esclarecida.
Ante este panorama, las asociaciones llamaron a la abogacía nacional a asumir una posición firme y activa para rescatar la institucionalidad del CARD, advirtiendo que se mantendrán vigilantes ante cualquier uso indebido de los fondos del gremio y ante intentos de prolongar una situación que calificaron como insostenible.
La advertencia es clara: sin institucionalidad, el Colegio de Abogados pierde su razón de ser y se coloca al margen de la legalidad que está llamado a defender.
