La guerra en Gaza ya no solo ocupa titulares políticos y diplomáticos: la presión internacional contra Israel empieza a golpear de lleno en los terrenos del deporte y la cultura europea. Manifestaciones, abucheos y amenazas de boicot marcan una tendencia en ascenso que pone a Israel en la mira de federaciones, artistas y televisiones.
España toma la delantera
En España, una importante carrera ciclista fue interrumpida por activistas propalestinos, mientras el presidente Pedro Sánchez pidió boicotear a Israel en competiciones deportivas internacionales hasta que cese la “barbarie” en Gaza. Poco después, la cadena pública RTVE anunció que evalúa retirar su transmisión de Eurovisión, uniéndose a otros países que presionan en la misma línea.
Deporte bajo presión
El clima se siente en varias canchas de Europa: en Polonia, el himno israelí fue abucheado antes de un partido de baloncesto, y federaciones de Italia, Noruega e Irlanda admiten su incomodidad de enfrentar a equipos israelíes en torneos oficiales. En el Reino Unido, un legislador pidió a la UEFA suspender el choque de Europa League entre Aston Villa y Maccabi Tel Aviv por razones de seguridad pública.
Aunque el COI y la FIFA alegan que no hay bases legales para sancionar a Israel, como ocurrió con Rusia en 2022, expertos señalan que este podría ser un punto de inflexión comparable al aislamiento de Sudáfrica durante el apartheid.
Cultura y celebridades también reaccionan
El rechazo traspasó el deporte: cineastas y actores de Hollywood anunciaron que boicotearán instituciones israelíes, incluidos festivales y cadenas de televisión. “Esto es diferente”, aseguró Christophe Dubi, director ejecutivo del COI, al ser consultado en Milán sobre el tema.
Israel responde con dureza
Desde Jerusalén, el ministro de Exteriores Gideon Saar acusó a Sánchez de ser “antisemita y mentiroso” y reiteró que Israel no cederá frente al aislamiento internacional ni a las críticas por su ofensiva militar tras el ataque de Hamás en 2023.
¿Un cambio de época?
Para Antoine Duval, del Instituto Asser en Holanda, la indignación social marca un antes y un después: “Hasta ahora no habíamos visto este nivel de rechazo contra las acciones de Israel en Gaza. Creo que ahora la marea está cambiando”.
Por ahora, Israel mantiene su estatus en las competencias internacionales, pero el debate crece en Europa y deja en el aire si la presión popular terminará convirtiéndose en sanciones formales.
