Durante la emisión de esta semana del programa de investigación se abordaron los métodos y afirmaciones del doctor Ernesto Fadul, quien asegura curar el autismo y otras enfermedades neurológicas y degenerativas mediante un tratamiento propio que no cuenta con respaldo científico validado.
El caso ha generado amplia controversia en redes sociales y preocupación entre especialistas, autoridades sanitarias y familias con niños diagnosticados dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Fadul ha reiterado en entrevistas y plataformas digitales que posee la cura del autismo, así como de enfermedades como párkinson, Alzheimer, cáncer, esclerosis múltiple y parálisis cerebral. Incluso ha afirmado haber sido nominado en varias ocasiones al Premio Nobel de Medicina. Sin embargo, expertos consultados coinciden en que estas declaraciones carecen de evidencia clínica sólida y se sustentan únicamente en testimonios aislados, no en estudios científicos revisados por pares.
Análisis de laboratorio practicados a cápsulas entregadas a pacientes revelaron la presencia de suplementos como gluconato de magnesio, potasio, ácido hialurónico y extractos herbales con vitamina C, sin indicación terapéutica comprobada para el autismo. Padres denunciaron además que los productos son suministrados sin etiquetas, número de lote, fecha de vencimiento ni información clara sobre su composición, lo que impide la trazabilidad y representa un potencial riesgo sanitario.
El director general de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) explicó que la legislación vigente prohíbe a los médicos comercializar o reenvasar medicamentos dentro de los consultorios, independientemente de su origen. Asimismo, advirtió que la manipulación de fármacos sin registro sanitario puede acarrear sanciones penales.
Por su parte, el doctor José Plácido Montero, del Consejo Nacional de Bioética en Salud (CONABIOS), confirmó que esa entidad no ha recibido ningún protocolo de investigación relacionado con tratamientos para el autismo presentado por Fadul. Señaló que prometer curas sin diagnóstico individual, sin ensayos clínicos y sin aprobación ética es incompatible con la práctica médica responsable, especialmente tratándose de menores de edad.
La Sociedad Dominicana de Pediatría recordó que el autismo no tiene cura y que cualquier intervención debe basarse en evaluaciones personalizadas, evidencia científica y equipos multidisciplinarios especializados. También alertó sobre el intrusismo profesional, indicando que un médico internista no está habilitado para diagnosticar ni tratar trastornos del neurodesarrollo infantil.
Mientras tanto, decenas de familias han viajado desde distintos países hacia la República Dominicana para acceder al tratamiento, asumiendo elevados costos. Aunque algunos padres reportan supuestas mejorías, otros denuncian retrocesos en el desarrollo de sus hijos y temen represalias o ataques en redes sociales si expresan críticas.
Especialistas reiteran que en medicina no bastan los testimonios ni la fe: se requieren datos medibles, estudios replicables y validación independiente. De no existir estos elementos, advierten, no se trata de un descubrimiento médico, sino de afirmaciones sin sustento que pueden generar falsas esperanzas y retrasar terapias efectivas.
