El Gobierno de China calificó como “la decisión correcta” la determinación de la Unión Europea (UE) de poner fin al proceso abierto ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por las restricciones aplicadas desde 2021 al comercio con Lituania, un conflicto originado tras la apertura en Vilna de una oficina representativa de Taiwán, hecho que tensó las relaciones entre ambos países.
A través de un comunicado difundido este jueves, el Ministerio de Comercio chino afirmó que la queja presentada por Bruselas “carecía de sustento”, y sostuvo que Pekín actuó en todo momento conforme a las normas multilaterales de comercio.
Según la declaración, la UE notificó recientemente a la OMC el cierre del caso DS610, señalando que sus objetivos principales se habían cumplido y que las operaciones comerciales entre ambas partes habían retomado su curso habitual. La demanda había permanecido suspendida desde enero de 2024.
La controversia se originó cuando, tras la apertura de la oficina taiwanesa en Lituania, se registró una disminución significativa de los intercambios comerciales entre el país báltico y China. En ese momento, Bruselas denunció que Pekín habría aplicado medidas restrictivas que afectaban exportaciones lituanas y europeas.
China reafirmó que continuará respaldando el sistema multilateral de comercio basado en reglas, al tiempo que reiteró su postura histórica respecto a Taiwán y su llamado a evitar cualquier vínculo oficial con la isla.
