El plan de militarización impulsado por el presidente Donald Trump en jurisdicciones demócratas bajo el argumento de la inseguridad mantiene en vilo a la comunidad y a las autoridades de Chicago e Illinois, que han comenzado a preparar estrategias de protección para inmigrantes y batallas legales, como ya ocurrió en ciudades como Los Ángeles y Washington D.C.
Aunque aún no hay certeza sobre la fecha del inicio del despliegue militar —que, según medios, podría arrancar esta semana y extenderse durante un mes—, las autoridades locales han reforzado su postura, especialmente en temas migratorios, uno de los puntos más sensibles de la intervención.
Alcalde de Chicago se opone a la militarización
El alcalde Brandon Johnson, durante su discurso del Día del Trabajo, rechazó de nuevo cualquier intervención militar en la ciudad. Un día antes, firmó una orden ejecutiva que prohíbe la colaboración de la policía local con unidades federales o militares en tareas migratorias.
Organizaciones comunitarias se movilizan
Grupos comunitarios, como la Coalición de Illinois por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), anunciaron que están preparados para resistir.
“Trump intenta difundir miedo, pero nosotros estamos listos para enfrentarlo”, afirmó Verónica Castro, subdirectora de la coalición, a la agencia EFE.
La organización detalló que se han ampliado los equipos de respuesta y que se está entrenando a comunidades migrantes para actuar frente a controles militares, discriminación racial o violaciones de debido proceso.
“No estamos solos. No tenemos el poder del gobierno federal, pero tenemos el poder del pueblo. Ni nos dividiremos ni nos silenciará el miedo”, sostuvo Castro.
Advertencia de congresista Chuy García
Por su parte, el congresista federal por Illinois, Jesús “Chuy” García, pidió no caer en provocaciones:
“Trump busca el conflicto, busca la escalada y no podemos darle lo que quiere. Tenemos que defender la democracia”.
García advirtió que el gobierno podría intentar usar eventos masivos como el Desfile del Día de la Independencia de México, el próximo 16 de septiembre, para provocar incidentes y justificar la movilización militar.
Contexto nacional
El plan de Trump se enmarca en una estrategia más amplia para reforzar la seguridad y control migratorio en ciudades gobernadas por demócratas. La medida ha generado rechazo en sectores sociales, políticos y de derechos humanos, quienes temen que derive en confrontaciones en las calles y en la vulneración de derechos fundamentales de comunidades inmigrantes.
