Delegados que participaron en la Mesa sobre Desarrollo de Comunidades Fronterizas del Consejo Económico y Social (CES) advirtieron que las provincias que limitan con Haití arrastran un fuerte atraso en infraestructura, servicios básicos y empleo, lo que compromete su desarrollo sostenible.
Según los diagnósticos compartidos, más del 40 % de los hogares no tiene acceso a agua potable mediante redes formales y alrededor del 60 % carece de sistemas de saneamiento adecuados. A esto se suma la cobertura eléctrica limitada en zonas rurales y la precariedad de caminos y carreteras, lo que aísla a comunidades enteras y dificulta el acceso a mercados, escuelas y centros de salud.
En el aspecto económico, el documento subraya que la vida productiva de la región se sostiene principalmente en el comercio informal y actividades de subsistencia, con muy poca diversificación. Esto genera dependencia, inestabilidad laboral y falta de oportunidades para los jóvenes.
Los delegados coincidieron en que revertir esta situación exige acciones inmediatas y coordinadas, que incluyan inversión pública y privada, programas sociales efectivos y la integración de la frontera en proyectos nacionales de desarrollo.
