La Casa Blanca alertó este lunes sobre la urgencia de evitar un nuevo cierre del Gobierno federal, en medio de crecientes tensiones políticas luego de que legisladores demócratas anunciaran su negativa a aprobar el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional, tras la muerte de un hombre en Mineápolis durante un operativo de inmigración.
Durante una rueda de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt reiteró el respaldo de la Administración al acuerdo bipartidista que busca mantener operativa la estructura gubernamental y llamó al Congreso a actuar con responsabilidad institucional.
“La Casa Blanca apoya el trabajo bipartidista realizado para impulsar el paquete de asignaciones presupuestarias y espera que sea aprobado”, expresó Leavitt ante los medios.
El Congreso de Estados Unidos tiene como plazo límite la medianoche del 30 de enero para aprobar el presupuesto federal. No obstante, senadores demócratas adelantaron que no respaldarán la legislación relacionada con inmigración, lo que podría provocar un nuevo cierre parcial del Gobierno a partir del próximo sábado.
Este posible escenario ocurre en un momento especialmente delicado, cuando gran parte del país enfrenta los efectos de un severo temporal invernal, lo que ha incrementado la presión sobre los servicios federales y las agencias de emergencia.
La Administración advirtió que un cierre gubernamental afectaría servicios esenciales y obstaculizaría la capacidad de respuesta ante las condiciones climáticas extremas, reiterando su llamado a un consenso político inmediato.
