La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este miércoles que la **administración del presidente Donald Trump se reserva el derecho de emplear la fuerza militar sobre Venezuela si las circunstancias lo ameritan, luego de los recientes ataques y acciones llevados a cabo por Estados Unidos en territorio venezolano, incluidos bombardeos y la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Durante una rueda de prensa en Washington, Leavitt insistió en la postura firme de la Casa Blanca ante la crisis, subrayando que las decisiones de la administración venezolana “serán dictadas por Estados Unidos” y que Washington mantiene una posición de máximo poder de influencia en la región. Asimismo, aunque reconoció que actualmente no hay tropas estadounidenses desplegadas en suelo venezolano, aclaró que la opción de emplear fuerza militar directa sigue siendo parte de la estrategia si la situación lo exige.
La declaración se produce en medio de una fuerte escalada de tensiones entre ambos países tras una controvertida operación en la que Maduro fue capturado por fuerzas norteamericanas en Caracas y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales, un hecho que ha generado críticas y condenas de varios gobiernos y organizaciones internacionales por presuntas violaciones al derecho internacional.
Además, la Casa Blanca ha enfatizado que mantiene “máximo apalancamiento” sobre las autoridades interinas en Venezuela y que continuará presionando para que se implementen cambios que, según Washington, contribuirían a la estabilidad y a intereses estratégicos de Estados Unidos en la región.
