El saldo mortal del ataque militar de Estados Unidos en Venezuela aumentó a 80 personas fallecidas, entre civiles y militares, según informó un alto funcionario venezolano citado por The New York Times, en una nueva actualización sobre las consecuencias de la operación ejecutada por Washington.
Horas antes, el mismo medio estadounidense había reportado que el número de víctimas mortales ascendía al menos a 40, basándose en informaciones preliminares proporcionadas por una fuente de alto nivel del Gobierno venezolano. El incremento de la cifra refleja la gravedad del impacto humano de la incursión militar y la dificultad de consolidar datos oficiales en medio del caos posterior a los ataques.
La operación estadounidense, que incluyó bombardeos contra instalaciones militares y puntos estratégicos, culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar procesos judiciales por cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.
Creciente preocupación internacional
El aumento del número de fallecidos ha intensificado la reacción de la comunidad internacional, mientras organismos regionales y multilaterales evalúan la situación. Países de América Latina y Europa han expresado preocupación por el uso de la fuerza militar, y han llamado a evitar una mayor escalada del conflicto.
En Venezuela, las autoridades denunciaron que entre las víctimas hay personas ajenas a los combates, lo que ha alimentado el debate sobre las consecuencias humanitarias de la operación. Al mismo tiempo, persiste un clima de tensión e incertidumbre en Caracas y otras ciudades del país.
Hasta el momento, Estados Unidos no ha confirmado oficialmente la cifra de fallecidos, mientras se espera que en las próximas horas se emitan nuevos informes tanto de organismos venezolanos como de observadores internacionales.
