La recién electa alcaldesa de Herdecke, en el oeste de Alemania, Iris Stalzer, fue encontrada este martes con heridas graves que amenazan su vida, en lo que el canciller Friedrich Merz calificó como “un acto abominable”.
Stalzer, de 57 años, fue elegida el 28 de septiembre como alcaldesa de la pequeña ciudad de 23.000 habitantes, ubicada en la región del Ruhr, entre Hagen y Dortmund. Es miembro del Partido Socialdemócrata (SPD), la fuerza de centroizquierda que forma parte de la coalición de gobierno nacional liderada por los conservadores.
Hallazgo e investigación
Según informó la policía junto con la fiscalía en un comunicado conjunto, la funcionaria fue encontrada en su domicilio poco antes de la 1:00 de la tarde y trasladada de emergencia en helicóptero a un hospital. Las autoridades confirmaron que sus heridas ponen en riesgo su vida, aunque no ofrecieron detalles sobre su naturaleza.
El líder parlamentario del SPD, Matthias Miersch, declaró a los medios que Stalzer habría sido apuñalada, según información recibida minutos antes de su comparecencia.
Los investigadores señalaron que están “analizando todas las líneas posibles de investigación”, pero que “se puede descartar un trasfondo familiar” en el ataque.
Reacciones políticas
El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su consternación a través de redes sociales:
“Tememos por la vida de la alcaldesa electa Iris Stalzer y esperamos su completa recuperación”.
Desde el Partido Socialdemócrata, varios dirigentes denunciaron la creciente violencia y hostilidad hacia funcionarios públicos locales en Alemania, calificando el suceso como “un nuevo golpe a la democracia y al servicio cívico”.
Perfil de la alcaldesa
De acuerdo con su sitio web oficial, Iris Stalzer está casada, tiene dos hijos adolescentes y ha vivido casi toda su vida en Herdecke. Es abogada especializada en derecho laboral y debía asumir formalmente el cargo de alcaldesa el 1 de noviembre.
Stalzer había vencido en segunda vuelta al candidato de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del propio Merz, en unas elecciones locales que tuvieron una alta participación ciudadana.
La policía continúa investigando el caso mientras la nación observa con preocupación un nuevo episodio de violencia política en Alemania.
