Santo Domingo, LAURA SANTOS. – En un hecho poco común en la historia reciente de la política dominicana, el presidente Luis Abinader se reunió este jueves con el expresidente Danilo Medina en la Casa Presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en un diálogo de alto nivel marcado por la urgencia regional y la búsqueda de consensos frente al colapso institucional en Haití.
El encuentro, que se desarrolló a puertas cerradas, contó también con la participación del ministro Administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y del secretario general del PLD, Johnny Pujols, entre otros dirigentes de ambos sectores. Según fuentes consultadas, la conversación giró en torno al despliegue de la misión multinacional encabezada por Kenia, los recientes movimientos en la frontera y las gestiones diplomáticas que República Dominicana impulsa en organismos como la ONU y la OEA.
Durante sus declaraciones, el presidente Abinader enfatizó la necesidad de mantener la presión internacional sobre la comunidad global para que no abandone a Haití a su suerte. Además, aseguró que este tipo de encuentros forman parte de una política de Estado que trasciende los colores partidarios.
Luis Abinader, presidente de la República
“Aquí no hay espacio para divisiones. La situación haitiana es una amenaza a la estabilidad regional y a la seguridad de nuestro país. Hemos coincidido en que la comunidad internacional debe actuar con mayor firmeza, y en eso no podemos ceder.”
Por su parte, el expresidente Medina evitó pronunciamientos extensos, limitándose a calificar el encuentro como “positivo y necesario”. Fuentes del entorno peledeísta señalaron que Medina estaría dispuesto a respaldar los esfuerzos institucionales en la medida en que se respete la soberanía y se privilegie el interés nacional.
Este acercamiento entre líderes históricos del PLD y del PRM marca un giro notable en el manejo de la crisis haitiana, y se espera que en los próximos días Abinader sostenga encuentros similares con otros expresidentes y figuras clave del espectro político dominicano, incluyendo sectores tradicionalmente opuestos a su administración.
La reunión no solo constituye un gesto de madurez democrática, sino que también deja entrever que la política exterior frente a Haití se perfila como un eje de unidad nacional, en momentos donde la presión migratoria, la violencia fronteriza y la fragilidad institucional del vecino país continúan escalando.
