El presidente de la República, Luis Abinader, afirmó este sábado que el Gobierno dominicano mantiene un monitoreo constante de la situación política y de seguridad en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos y su posterior imputación ante un tribunal federal en Nueva York por delitos vinculados al narcoterrorismo.
En un pronunciamiento oficial, el mandatario reiteró que República Dominicana nunca reconoció a Maduro como presidente legítimo, luego de las elecciones celebradas en julio de 2024, proceso que fue cuestionado por amplios sectores de la comunidad internacional.
Abinader recordó que, como parte de esa posición, el país impulsó la Declaración de Santo Domingo en agosto de 2024, un documento regional que exigió el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas y el retorno al orden democrático en Venezuela.
Postura firme y coherente
El jefe de Estado subrayó que la política exterior dominicana en torno a Venezuela no responde a coyunturas momentáneas, sino a una línea histórica de defensa de la democracia, la transparencia institucional y los procesos electorales libres.
“La República Dominicana estará siempre del lado de la democracia. Donde sea, cuando sea y ante quien sea”, expresó Abinader, reafirmando el compromiso del país con los valores democráticos y el respeto a la soberanía popular.
Asimismo, destacó los lazos históricos de solidaridad entre los pueblos dominicano y venezolano, y reiteró la disposición del Gobierno dominicano de colaborar con iniciativas internacionales que promuevan una salida pacífica, democrática y constitucional a la crisis que vive la nación suramericana.
Escalada de tensión internacional
Las declaraciones del presidente dominicano se producen en medio de una rápida escalada de acontecimientos en Venezuela, que incluyó ataques a puntos estratégicos en Caracas y otras regiones, la captura de Maduro en una operación militar estadounidense y su traslado a Nueva York.
Posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció detalles sobre la operación, mientras la fiscal general Pam Bondi confirmó la imputación formal de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por conspiración de narcoterrorismo, tráfico de cocaína, lavado de activos y uso de armas y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.
Bondi aseguró que ambos enfrentarán el proceso judicial en territorio estadounidense.
“Pronto enfrentarán toda la fuerza de la justicia estadounidense en tribunales estadounidenses”, afirmó la funcionaria.
Mientras tanto, el escenario interno venezolano permanece marcado por incertidumbre política, denuncias de agresión externa y medidas excepcionales decretadas por las autoridades, lo que ha activado consultas diplomáticas de emergencia en la región.
