Santo Domingo, RD. – El excandidato presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, advirtió este lunes sobre lo que calificó como un “colapso progresivo” de los controles migratorios en la República Dominicana, señalando que, pese a los anuncios oficiales y reuniones diplomáticas, la migración irregular desde Haití sigue incrementándose sin freno.
A través de un comunicado, Martínez aseguró que la frontera ha vuelto a convertirse en “tierra de nadie”, donde —según denunció— las mafias de tráfico humano han retomado el control y operan con total libertad en zonas como Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales.
“La migración ilegal haitiana sigue expandiéndose por todo el territorio nacional, mientras las repatriaciones han disminuido de manera preocupante”, afirmó.
“No se gobierna con palabras”
El también exalcalde de Santiago reconoció la importancia del diálogo internacional, pero criticó duramente la falta de acciones concretas del actual gobierno. Aseguró que “lo que pudo ser un punto de inflexión ha terminado en retroceso evidente”, y cuestionó la ausencia de vigilancia efectiva y aplicación de la ley en los puntos fronterizos.
Martínez destacó que muchas de las medidas prometidas por las autoridades no han sido implementadas, entre ellas el registro biométrico obligatorio para trabajadores temporales extranjeros, el control riguroso de las empresas que emplean indocumentados, y la construcción del muro fronterizo, que aún presenta retrasos considerables.
Impacto económico y desplazamiento laboral
El dirigente político también alertó sobre las consecuencias económicas del descontrol migratorio. Estimó que más del 40% del gasto hospitalario en las provincias fronterizas se destina a ciudadanos haitianos, y que el subsidio indirecto del Estado en salud, educación y servicios públicos ronda los 20,000 millones de pesos al año.
En ese contexto, afirmó que “ese dinero debería invertirse en las dominicanas y dominicanos”, al tiempo que denunció un creciente desplazamiento de la mano de obra nacional en sectores como la agricultura y la construcción.
Propuestas concretas
Martínez presentó una serie de propuestas para “retomar el control efectivo de la frontera y proteger la soberanía nacional”, entre ellas:
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Sistema de permisos laborales regulados con control biométrico, limitado a sectores estratégicos.
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Creación de una Unidad de Inteligencia Fronteriza para desmantelar redes de tráfico humano.
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Campaña nacional de inspección para detectar y cerrar negocios informales operados por extranjeros en condición irregular.
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Establecimiento de un fondo de compensación para municipios fronterizos por el impacto en servicios públicos.
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Política de repatriación permanente, bajo respeto al debido proceso.
“La soberanía no se discute, se defiende. La República Dominicana necesita menos diplomacia y más acción firme y coherente”, concluyó Martínez.
