Este domingo 8 de febrero se cumplen diez meses de una de las tragedias más dolorosas en la historia reciente de la República Dominicana, un hecho que estremeció no solo al país, sino que tuvo repercusión internacional. Lo que inició como una noche de música y celebración, animada por Rubby Pérez, terminó convirtiéndose en una escena de horror tras el colapso del techo de la emblemática discoteca Jet Set.
El derrumbe dejó un saldo devastador de 236 personas fallecidas y más de 180 heridos, marcando para siempre la vida de cientos de familias y abriendo una herida que, a casi un año del suceso, continúa sin cerrar. Para muchos de los afectados, el paso del tiempo no ha traído respuestas ni responsables claros, alimentando un persistente reclamo de justicia y acción por parte del Estado dominicano.
Lejos de quedar en el olvido, la tragedia del Jet Set sigue viva en la memoria colectiva del país, como símbolo del dolor, la negligencia y la impunidad que denuncian las víctimas. Familiares y sobrevivientes aseguran que el sufrimiento persiste, mientras esperan que las autoridades asuman su responsabilidad y esclarezcan lo ocurrido.
Como parte de los actos conmemorativos, el Movimiento Justicia Jet Set ha convocado a una jornada de oración y memoria este domingo a las 10:00 de la mañana, en las ruinas de la discoteca. La misa será presidida por el Padre Rogelio Cruz, quien encabezará un momento de reflexión en honor a las víctimas y en solidaridad con sus familiares.
