SANTO DOMINGO.– Sed excesiva, necesidad frecuente de orinar, cansancio persistente, visión borrosa y heridas que tardan en cicatrizar figuran entre las señales que muchas personas suelen ignorar y que podrían estar relacionadas con la diabetes.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, conmemorado cada 14 de noviembre, especialistas llaman a prestar atención a estas manifestaciones y acudir a evaluación médica, debido a que un diagnóstico temprano ayuda a reducir el riesgo de complicaciones.
La Organización Panamericana de la Salud estima que aproximadamente el 40 % de las personas con diabetes en las Américas desconoce su condición. La región registra 112 millones de adultos con la enfermedad y solo el 58 % de los mayores de 30 años recibe tratamiento. Organización Panamericana de la Salud
La diabetes aparece cuando el nivel de glucosa en la sangre permanece elevado porque el organismo no produce suficiente insulina o no logra utilizarla eficazmente. La diabetes tipo 2 representa más del 90 % de los casos. Federación Internacional de Diabetes
Cuando no es diagnosticada y controlada adecuadamente, la enfermedad puede afectar los ojos, riñones, nervios, corazón y vasos sanguíneos, además de aumentar la posibilidad de sufrir otras complicaciones graves.
La diabetes tipo 2 suele desarrollarse gradualmente y puede avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes. Por esa razón, los controles periódicos son importantes incluso cuando la persona no experimenta molestias.
Otras señales de advertencia incluyen hormigueo o adormecimiento en manos y pies, infecciones frecuentes y dificultades para que las lesiones cicatricen. Ninguno de estos síntomas confirma por sí solo la enfermedad, por lo que se requiere una evaluación profesional.
Las personas con sobrepeso, obesidad, antecedentes familiares de diabetes o enfermedades cardiovasculares deben mantener especial vigilancia y consultar con su médico sobre la frecuencia adecuada de las pruebas de glucosa.
La obesidad constituye uno de los principales factores asociados con la diabetes tipo 2, debido a que la acumulación de grasa visceral puede favorecer procesos inflamatorios y resistencia a la insulina.
Ambas condiciones son enfermedades crónicas en las que intervienen factores biológicos, genéticos, sociales y ambientales. Por esa razón, especialistas rechazan atribuirlas exclusivamente a falta de voluntad y llaman a evitar la estigmatización de los pacientes.
“Un examen sencillo de glucosa puede cambiar su historia. Reconocer las alertas del cuerpo y consultar a tiempo son los primeros pasos para proteger la salud”, afirmó el doctor Alejandro Salvatierra, gerente médico de Adium para Centroamérica y el Caribe.
El tratamiento puede combinar alimentación equilibrada, actividad física, seguimiento clínico y medicamentos, dependiendo de las condiciones particulares de cada paciente. Las recomendaciones internacionales promueven una atención personalizada que también considere el peso y la protección cardiovascular y renal. International Diabetes Federation
Las autoridades sanitarias insisten en que ninguna persona debe automedicarse ni suspender un tratamiento sin orientación profesional. Escuchar las señales del cuerpo, realizarse controles y acudir oportunamente al médico son medidas fundamentales para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.

