José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL.
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.– El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), José Manuel Salazar-Xirinachs, cerró el cuadragésimo primer período de sesiones del organismo con un llamado a los países de la región a transformar los acuerdos alcanzados en políticas públicas, fortalecer sus instituciones y profundizar la cooperación regional.
Durante su intervención de clausura, Salazar-Xirinachs agradeció al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña y al canciller Víctor Bisonó por el respaldo brindado al encuentro y la organización desarrollada durante los tres días de trabajo en Santiago de los Caballeros.
El funcionario expresó confianza en que República Dominicana, que asumió la presidencia de la CEPAL hasta 2028, impulse durante los próximos dos años la agenda de transformaciones planteada en el encuentro. Señaló que uno de los próximos espacios importantes será el Foro de Desarrollo Sostenible de abril de 2027, también bajo liderazgo dominicano.
Salazar-Xirinachs destacó que durante el período de sesiones fueron presentados dos documentos dirigidos a comprender los cambios geopolíticos y económicos mundiales y sus consecuencias para América Latina y el Caribe. Sostuvo que la región necesita anticiparse a los cambios en lugar de limitarse a reaccionar frente a ellos.
Entre las principales conclusiones mencionó la necesidad de aprovechar estratégicamente los recursos naturales, la biodiversidad, las capacidades productivas, el conocimiento y el capital humano de la región. Advirtió que esos activos solo podrán traducirse en desarrollo mediante instituciones sólidas, gobernanza efectiva y estrategias de largo plazo.
El secretario ejecutivo también consideró indispensable avanzar hacia una nueva etapa de integración regional que incluya infraestructura, facilitación del comercio, servicios, financiamiento, transformación digital, inteligencia artificial y acción frente al cambio climático.
Asimismo, afirmó que los países deben diversificar sus alianzas internacionales y preservar su capacidad de establecer sus propias estrategias de desarrollo, especialmente frente a un contexto global marcado por mayores tensiones y cambios en las relaciones económicas internacionales.
Otro de los aspectos destacados fue la situación de los pequeños Estados insulares y los países sin litoral, para los cuales, según explicó, la integración regional resulta fundamental para superar limitaciones de escala y fortalecer servicios como salud, educación, protección social y respuesta ante desastres.
Salazar-Xirinachs insistió en que el principal desafío comienza después de la reunión: convertir las recomendaciones en medidas concretas. Para ello, consideró necesarias la voluntad política, la participación de los gobiernos y el fortalecimiento de las capacidades técnicas y operativas de las instituciones.
El titular de la CEPAL agradeció además la participación de las delegaciones de América Latina y el Caribe, así como de organismos regionales como la CARICOM, el SICA y la OEA, y reiteró que el organismo continuará ofreciendo cooperación técnica, capacitación y acompañamiento a los países.
Al finalizar, destacó que el desarrollo no ocurre de manera automática, sino que requiere visión, coordinación, diálogo social y políticas sostenidas que trasciendan los ciclos gubernamentales.

