GEORGIA.– Al menos 73 personas detenidas en el centro de procesamiento migratorio D. Ray James, ubicado en Folkston, Georgia, iniciaron una huelga de hambre para protestar por la duración de sus detenciones y por las condiciones dentro de la instalación, de acuerdo con activistas y familiares citados por medios estadounidenses.
Los participantes difundieron una carta abierta y material audiovisual en los que solicitan ser liberados mientras continúan sus procesos migratorios. La misiva difundida esta semana contiene las firmas de 45 detenidos, aunque organizaciones que respaldan la protesta estiman que al menos 73 personas se han sumado a la acción.
En el documento, los detenidos denuncian presuntas deficiencias en la atención médica y dental, problemas con la alimentación, dificultades para comunicarse con funcionarios y familiares y supuestos comportamientos hostiles de miembros del personal. Estas afirmaciones corresponden a los participantes y sus representantes y no han sido establecidas judicialmente.
Algunos de los firmantes aseguran llevar meses e incluso años bajo custodia mientras sus casos permanecen pendientes en los tribunales migratorios. También sostienen que la prolongación de la detención ha provocado extensos períodos de separación de sus familias.
Entre quienes participan se encuentran solicitantes de asilo de distintas nacionalidades, incluidos ciudadanos de Rusia, China, Sudán y Afganistán, según los reportes publicados sobre la protesta.
El centro de Folkston es operado por la empresa privada GEO Group bajo contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). La instalación ha experimentado una ampliación de su capacidad en medio del incremento de las detenciones migratorias registrado durante la actual administración estadounidense.
Organizaciones defensoras de inmigrantes reclaman una revisión individual de los casos y mejores condiciones para quienes permanecen bajo custodia. ICE y GEO Group no habían ofrecido una respuesta detallada a las denuncias más recientes recogidas por los medios al momento de publicarse los reportes.
La protesta vuelve a colocar bajo atención pública las condiciones existentes en los centros de detención migratoria y el debate sobre el tiempo que una persona puede permanecer detenida mientras se resuelve su situación ante las autoridades estadounidenses.

