NUEVA YORK.– El Gobierno de Estados Unidos pidió a un tribunal federal de Nueva York que rechace el argumento de inmunidad presentado por la defensa de Nicolás Maduro y sostuvo que el Gobierno venezolano tampoco ha solicitado formalmente esa protección para el exmandatario ni para su esposa, Cilia Flores.
La posición fue presentada por la Fiscalía estadounidense ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso penal que enfrentan Maduro y Flores en Manhattan. Según el memorando, Caracas no ha reclamado que ninguno de los dos esté protegido por inmunidad frente al procedimiento penal u otros casos pendientes en Estados Unidos.
Washington contrapuso esa situación con la de Delcy Rodríguez. El 14 de mayo, la Embajada de Venezuela remitió una nota diplomática solicitando que se le reconociera inmunidad como jefa de Estado en el proceso civil Kenemore v. Maduro. Posteriormente, Estados Unidos comunicó al tribunal federal de Florida que reconocía a Rodríguez como jefa de Estado venezolana y que, en consecuencia, gozaba de inmunidad en ese caso.
La Fiscalía destacó que Venezuela no formuló una petición equivalente en favor de Maduro. La defensa del exgobernante sostiene, en cambio, que debe recibir la protección correspondiente a un jefe de Estado y ha solicitado que la acusación penal sea desestimada por ese motivo.
El Gobierno estadounidense argumenta que dejó de reconocer a Maduro como presidente legítimo de Venezuela en 2019 y sostiene que los tribunales deben otorgar deferencia a la determinación del Poder Ejecutivo sobre quién es reconocido oficialmente como jefe de Estado extranjero.
Maduro fue capturado el 3 de enero de 2026 durante una operación estadounidense en Caracas y trasladado posteriormente a Nueva York junto a Flores. Ambos se han declarado no culpables de los cargos presentados en su contra, relacionados con presunto narcotráfico y conspiración.
El juez Hellerstein tiene programada para el 17 de noviembre una audiencia en la que escuchará los argumentos sobre la solicitud de inmunidad y las mociones para desestimar la acusación. En caso de que el proceso continúe, el juicio está fijado para comenzar el 1 de junio de 2027.
Mientras tanto, Flores tiene prevista una audiencia relacionada con su petición de ser trasladada a arresto domiciliario por motivos de salud.
La decisión sobre la inmunidad será determinante para definir si el proceso penal contra Maduro continúa ante la justicia federal estadounidense. Hasta ahora, las acusaciones permanecen pendientes y no constituyen una condena.


