WASHINGTON.– Estados Unidos está trasladando aproximadamente 9,000 militares adicionales hacia Oriente Medio a bordo de varios buques, en medio del aumento de las tensiones con Irán y mientras el presidente Donald Trump mantiene abierta la posibilidad de ordenar nuevas operaciones militares contra territorio iraní.
El contingente está compuesto por más de 7,000 marineros y alrededor de 2,000 infantes de Marina. Entre las unidades movilizadas figuran el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt y el grupo anfibio encabezado por el USS Makin Island.
La llegada del Theodore Roosevelt podría elevar a tres la cantidad de portaaviones estadounidenses presentes simultáneamente en la región. Actualmente se encuentran allí el USS George H.W. Bush y el USS George Washington, además de otros buques de apoyo.
Con este movimiento, la presencia naval estadounidense en Oriente Medio podría superar los 20,000 marineros e infantes de Marina, además de cientos de aeronaves, según funcionarios citados por Associated Press. Una concentración de tres grupos de portaaviones ya se había registrado en la región en abril de este año.
El despliegue ocurre mientras las conversaciones entre Washington y Teherán continúan estancadas. Trump declaró recientemente que es “posible” ampliar nuevamente los ataques contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, aunque evitó ofrecer detalles sobre eventuales objetivos o decisiones militares.
El mandatario también confirmó que rechazó una reciente propuesta iraní de alto el fuego, al considerar que sus términos no eran suficientes para alcanzar el acuerdo que busca su administración. Entre los puntos discutidos figura la situación del estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el transporte internacional de energía.
Por su parte, reportes financieros señalan que la incertidumbre generada por el aumento de la presencia militar estadounidense y la falta de avances diplomáticos continúa ejerciendo presión sobre los mercados de Oriente Medio y alimentando las preocupaciones por una nueva escalada regional.
Hasta el momento, Washington ha presentado el movimiento de fuerzas como una ampliación de sus opciones militares y de su capacidad de respuesta en la región, mientras continúan las gestiones diplomáticas con Irán.


