KIEV.– Rusia continuó durante la madrugada de este miércoles su ofensiva aérea contra Kiev y zonas cercanas a la capital ucraniana, utilizando misiles y drones en ataques que dejaron cuatro personas fallecidas, entre ellas un menor, además de varios heridos, según informaron autoridades de Ucrania.
La nueva oleada forma parte de una intensificación de las operaciones aéreas rusas registrada desde finales de agosto, en momentos en que Ucrania se prepara para la llegada del invierno y busca reforzar la protección de su infraestructura energética.
De acuerdo con funcionarios ucranianos, varios de los ataques estuvieron dirigidos contra instalaciones eléctricas y puntos estratégicos de comunicaciones. En la región de Kiev, un menor perdió la vida tras el impacto contra una vivienda, mientras equipos de emergencia lograron rescatar a varias personas entre los restos del inmueble.
En la capital ucraniana, las autoridades reportaron tres fallecidos y al menos cuatro heridos. También informaron sobre daños en diferentes zonas residenciales y en infraestructura civil.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, señaló que los principales objetivos de la ofensiva fueron instalaciones energéticas ubicadas en Kiev y sus alrededores. Además, volvió a solicitar mayor apoyo internacional para fortalecer los sistemas de defensa antiaérea del país ante el incremento de ataques con misiles balísticos y drones.
Las Fuerzas Armadas ucranianas sostienen que Rusia ha aumentado considerablemente el empleo de drones de ataque. Según el portavoz de la Fuerza Aérea, Yurii Ihnat, durante agosto fueron lanzados unos 2,850 drones, mientras que en septiembre la cifra ya había superado los 3,100 aparatos.
Ihnat indicó que los ataques se desarrollan en varias oleadas y que Kiev continúa necesitando más municiones para sistemas antiaéreos, incluidos los Patriot de fabricación estadounidense, considerados esenciales para enfrentar determinados tipos de misiles.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que sus fuerzas alcanzaron una central hidroeléctrica, una planta térmica, una subestación, instalaciones de almacenamiento energético y un centro de datos. Las autoridades ucranianas no confirmaron de manera independiente todos esos objetivos.
El aumento de los ataques se produce en medio de las diferencias entre Moscú y Kiev sobre una posible salida negociada al conflicto. Ucrania ha señalado que no aceptará condiciones que impliquen ceder territorio, mientras Rusia sostiene que busca un acuerdo más amplio y no únicamente una tregua temporal.


