Gregorio Adames, exempleado de la discoteca Jet Set
SANTO DOMINGO.– Gregorio Adames, exempleado de la discoteca Jet Set, declaró este viernes que las filtraciones de agua y el desprendimiento de plafones eran situaciones recurrentes en el establecimiento cuando se registraban lluvias, durante el juicio de fondo seguido contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
Adames, presentado como testigo del Ministerio Público, sostuvo ante el tribunal que los problemas eran conocidos y que, en algunas ocasiones, se recurría a lonas y otros mecanismos provisionales para contener el agua. Según su testimonio, comunicó en varias oportunidades la situación a Antonio Espaillat y llegó a manifestar preocupación por las condiciones del techo. Declaraciones y comunicaciones presentadas en audiencias previas también han hecho referencia a reportes reiterados de filtraciones en el establecimiento.
El exempleado relató con visible emoción el impacto que la tragedia ha tenido en su vida y recordó a compañeros de trabajo que fallecieron durante el desplome ocurrido el 8 de abril de 2025.
El proceso corresponde a la Cuarta Sala de la Cámara Penal del Distrito Nacional, aunque las audiencias se desarrollan en el Primer Tribunal Colegiado debido a la cantidad de víctimas y al espacio requerido para las partes involucradas.
Durante el juicio, el Ministerio Público ha presentado además los testimonios de tres especialistas que atribuyeron el colapso a una sobrecarga en la estructura. No obstante, durante los interrogatorios también surgieron cuestionamientos de la defensa sobre algunas mediciones empleadas para calcular el peso acumulado sobre el techo.
El director general de Persecución, Wilson Camacho, sostiene que las pruebas técnicas respaldan la teoría del Ministerio Público de que el exceso de carga fue determinante en el derrumbe. Esa conclusión forma parte de la tesis de la acusación y continúa siendo discutida dentro del proceso judicial.
Antonio y Maribel Espaillat son procesados por homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias a raíz del colapso, que dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas. El Ministerio Público continúa presentando pruebas testimoniales y otros elementos ante el tribunal.


