Washington, D.C.– El Gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra varias organizaciones y personas a las que acusa de formar parte o brindar apoyo a redes transnacionales vinculadas al terrorismo de extrema izquierda, como parte de su estrategia para combatir el extremismo violento y fortalecer la seguridad nacional.
El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que el terrorismo de extrema izquierda representa una amenaza significativa para Estados Unidos y sus aliados occidentales. El funcionario aseguró que la administración estadounidense utilizará todas las herramientas legales, financieras y diplomáticas disponibles para enfrentar a los grupos que, según Washington, promueven o facilitan actos de violencia.
Entre las organizaciones sancionadas figura Autistici/Inventati, un colectivo tecnológico con sede en Italia que, de acuerdo con el Departamento del Tesoro, habría proporcionado infraestructura digital, servicios de alojamiento web, correos electrónicos cifrados y plataformas de comunicación utilizadas por organizaciones consideradas extremistas.
Rubio sostuvo que algunos de estos servicios habrían sido utilizados por células vinculadas a Antifa, señaladas por las autoridades estadounidenses como responsables de actividades violentas tanto dentro como fuera del territorio norteamericano. El secretario de Estado afirmó que no habrá espacios seguros para quienes, según dijo, recurran a la violencia política o intenten ocultar sus operaciones mediante herramientas tecnológicas.
Las sanciones también alcanzan a Palestine Action, organización con sede en el Reino Unido que fue declarada grupo terrorista por el Gobierno británico en 2025, así como a Masar Badil, organización que Estados Unidos vincula con la red Samidoun y con el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
Asimismo, fueron incluidos en la medida Rawa Alsagheer y Zaid Abdulnasser, identificados por el Departamento del Tesoro como dirigentes de Masar Badil. Las acciones fueron adoptadas bajo la Orden Ejecutiva 13224, instrumento utilizado por el Gobierno estadounidense para sancionar a personas y organizaciones relacionadas con actividades terroristas o con su financiamiento.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que Estados Unidos continuará utilizando sus mecanismos económicos y financieros para bloquear las operaciones de quienes sean considerados una amenaza para la seguridad nacional o mantengan vínculos con organizaciones terroristas.
Como parte de las medidas anunciadas, todos los bienes, activos e intereses de las personas y entidades sancionadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedarán congelados. Además, ciudadanos, empresas e instituciones financieras de Estados Unidos tendrán prohibido realizar transacciones con los sancionados, salvo autorización expresa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
El Departamento del Tesoro precisó que las sanciones no están dirigidas contra la libertad de expresión ni contra actividades políticas protegidas por la Constitución estadounidense, sino exclusivamente contra organizaciones y personas que, según las investigaciones del Gobierno, brindan apoyo material, financiero o tecnológico a actividades consideradas terroristas.
Las nuevas medidas forman parte de la Estrategia Antiterrorista de Estados Unidos 2026, mediante la cual Washington busca reforzar el combate contra las distintas formas de extremismo violento y ampliar la cooperación internacional para impedir el financiamiento y funcionamiento de organizaciones señaladas como amenazas para la seguridad global.

