SANTO DOMINGO.– La Asociación Nacional de Bancas Deportivas (ASONABADE) y la Asociación Dominicana de Bancas Deportivas (ADOBAD) solicitaron al presidente Luis Abinader vetar el proyecto de ley que crea la Dirección Nacional de Juegos de Azar, al considerar que la iniciativa fue modificada durante su trámite legislativo y que, en su forma actual, pone en riesgo el equilibrio y la regulación del sector.
Las entidades aclararon que respaldan la creación de un organismo rector encargado de supervisar y fiscalizar los juegos de azar en el país, al entender que una regulación moderna contribuiría a fortalecer la transparencia y el orden dentro de esa actividad económica.
Sin embargo, advirtieron que el contenido del proyecto sometido al Congreso Nacional habría sido alterado, desvirtuando los objetivos originales de la propuesta y generando preocupación entre los operadores de bancas deportivas.
De acuerdo con ASONABADE y ADOBAD, la aprobación de la iniciativa en su versión actual podría provocar un crecimiento descontrolado de los juegos de azar, afectando la estabilidad, la competencia leal y la seguridad jurídica que, aseguran, ha caracterizado al sector durante más de cuatro décadas.
Las organizaciones sostienen que el nuevo marco legal abriría la puerta a una expansión sin precedentes de establecimientos dedicados a la explotación de juegos de azar, con posibles consecuencias para el orden regulatorio existente.
Asimismo, cuestionaron las actuaciones de la Comisión Hípica Nacional, al señalar que ese organismo habría asumido funciones que, según afirman, corresponden exclusivamente al Ministerio de Hacienda, conforme a lo establecido en la Ley 494-06.
Las asociaciones indicaron que dicha legislación atribuye al Ministerio de Hacienda la facultad exclusiva para otorgar licencias relacionadas con la operación de juegos de azar en la República Dominicana.
En ese sentido, denunciaron que la Comisión Hípica Nacional habría emitido más de 70,000 licencias hípicas destinadas a operaciones de juegos virtuales, situación que, a su juicio, excede las competencias legales establecidas.
Además, advirtieron que, de aprobarse el proyecto sin modificaciones, esas operaciones podrían extenderse a más de 150,000 puntos de lotería distribuidos en todo el territorio nacional, incrementando significativamente la oferta de juegos de azar.
ASONABADE y ADOBAD consideran que ese escenario afectaría el equilibrio del mercado, generaría distorsiones en la competencia y pondría en riesgo la sostenibilidad de los operadores que actualmente cumplen con las normas vigentes.
Las entidades reiteraron que no se oponen a una reforma del sector, pero insistieron en que cualquier legislación debe garantizar reglas claras, igualdad de condiciones para todos los participantes y un marco jurídico que fortalezca la transparencia.
Por ello, hicieron un llamado al presidente Luis Abinader y a la comisión del Senado que estudia la iniciativa para revisar el contenido del proyecto antes de su aprobación definitiva y evitar disposiciones que, según sostienen, podrían perjudicar el interés nacional.
Finalmente, ASONABADE y ADOBAD expresaron su confianza en que las autoridades escucharán las preocupaciones planteadas por los representantes del sector y promoverán una legislación que fortalezca la regulación de los juegos de azar, preserve la seguridad jurídica y garantice un desarrollo ordenado de esta actividad económica en la República Dominicana.

