WASHINGTON, EE. UU.– Estados Unidos e Irán podrían alcanzar en las próximas horas un acuerdo para restablecer plenamente el tránsito de embarcaciones comerciales por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y mercancías.
La información fue dada a conocer por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien aseguró que las negociaciones entre ambas partes avanzan con el objetivo de garantizar la libre circulación de los buques a través de este estratégico paso marítimo.
Durante una entrevista concedida a CNBC, el funcionario estadounidense indicó que existe la posibilidad de que el entendimiento se concrete entre este martes y el miércoles, lo que representaría un paso importante para reducir las tensiones en la región.
Bessent explicó que las conversaciones se concentran en asegurar la libertad de navegación para las embarcaciones comerciales, luego de varios días marcados por incidentes que afectaron el flujo normal del transporte marítimo en el Golfo Pérsico.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que Irán imponga algún tipo de peaje o cobro a los barcos que transiten por el estrecho, el secretario del Tesoro respondió que la prioridad es garantizar la libre movilidad de las embarcaciones.
El funcionario señaló que, pese a la tensión registrada en la zona, numerosos buques han continuado navegando por el estrecho de Ormuz, situación que, a su juicio, contribuye a mantener cierto nivel de estabilidad en el comercio internacional.
Tras las declaraciones de Bessent, los mercados reaccionaron de inmediato y los contratos de futuros del petróleo estadounidense registraron una caída cercana al 4 %, situándose por debajo de los 77 dólares por barril.
El secretario del Tesoro consideró que el precio del crudo podría disminuir aún más si finalmente se normaliza el tránsito marítimo por esta importante ruta comercial utilizada para el transporte de energía hacia distintos mercados del mundo.
Según las estimaciones ofrecidas por las autoridades estadounidenses, actualmente permanecen hasta mil embarcaciones esperando autorización para cruzar el estrecho, una situación que ha generado preocupación entre los sectores vinculados al comercio y al suministro energético internacional.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que decidió cancelar una importante operación militar prevista contra Irán durante el pasado fin de semana con el propósito de dar prioridad a las negociaciones diplomáticas.
El mandatario estadounidense aseguró que su decisión estuvo orientada a crear las condiciones necesarias para avanzar hacia una solución que permita restablecer la navegación y reducir el riesgo de una mayor escalada militar en Oriente Medio.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más sensibles del planeta, debido a que por esa vía transita una parte significativa del petróleo que abastece los mercados internacionales, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de impacto para la economía mundial.
Las conversaciones entre Washington y Teherán son seguidas de cerca por gobiernos, mercados financieros y organismos internacionales, debido a la importancia estratégica que representa el restablecimiento pleno del tránsito marítimo en esa zona.
De concretarse el acuerdo en las próximas horas, la reapertura total del estrecho de Ormuz podría contribuir a disminuir las tensiones geopolíticas, favorecer la estabilidad de los mercados energéticos y garantizar un flujo más seguro del comercio internacional a través de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

