Santo Domingo.– La directora general de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), Milagros Ortiz Bosch, afirmó que no considera que el exrector del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), Rafael Féliz, estuviera directamente implicado en las irregularidades investigadas por esa institución, una postura que contrasta con el contenido del informe oficial emitido por la propia DIGEIG hace cinco meses.
Durante una entrevista en el programa Gobierno de la Tarde, Ortiz Bosch aseguró que la investigación se concentró en actuaciones atribuidas al entorno administrativo del ITLA y no en una participación directa del entonces rector.
“No quiero decir que sea culpable”, expresó la funcionaria.
Más adelante insistió:
“Yo no creo que el director estaba implicado en eso”.
Asimismo, explicó que cuando el expediente llegó a la DIGEIG, el Poder Ejecutivo ya había emitido el Decreto 39-26 mediante el cual el presidente Luis Abinader destituyó a Féliz como rector del ITLA.

Sin embargo, esas declaraciones difieren del contenido del Informe Especial DISD-ESP-2026-0001, elaborado conjuntamente por la DIGEIG y la Unidad Antifraude de la Contraloría General de la República tras la investigación iniciada a raíz de un reportaje de N Investiga, que reveló el cobro de aportes a empleados del ITLA para financiar el movimiento político “Jóvenes por el Cambio”, encabezado por Rafael Féliz.
El informe respaldó la destitución y recomendó un proceso disciplinario
El documento concluyó que la existencia de un mecanismo organizado de recaudación dentro de una institución pública con fines políticos “desnaturaliza el principio de imparcialidad que debe regir la función pública y constituye una falta administrativa grave”.
Asimismo, estableció que la actuación atribuida a Rafael Féliz resultaba incompatible con los principios de integridad previstos en la Ley 41-08 sobre Función Pública.
En consecuencia, la DIGEIG recomendó remitir el expediente al Ministerio de Administración Pública (MAP) para iniciar el procedimiento administrativo disciplinario correspondiente contra Rafael Féliz y Winston Paulino, entonces director de Gabinete del ITLA, a fin de determinar las responsabilidades administrativas y aplicar las sanciones que correspondieran.
Respecto a Paulino, el informe lo identifica como “el principal impulsor de esta conducta permitida por su máxima autoridad”, al señalar que utilizó su posición para promover una práctica contraria a los deberes legales y éticos de los servidores públicos.
La destitución fue considerada un antecedente relevante
Lejos de desvincular al exrector de los hechos investigados, el informe destacó que la decisión del presidente Luis Abinader de destituir a Rafael Féliz mediante el Decreto 39-26 constituyó “una medida administrativa de alto impacto institucional” y “un antecedente relevante dentro del contexto del presente análisis disciplinario”.
Además, el documento concluyó que existían elementos suficientes para considerar que las actuaciones detectadas eran susceptibles de sanción disciplinaria administrativa, sin perjuicio de otras responsabilidades que eventualmente pudieran derivarse.
Investigación surgió tras reportaje periodístico
La investigación fue iniciada luego de que N Investiga publicara un reportaje en el que se denunciaba que empleados del ITLA realizaban aportes mensuales equivalentes al cinco por ciento de sus salarios para financiar el movimiento político “Jóvenes por el Cambio”, liderado por Rafael Féliz.
Durante el proceso investigativo, la DIGEIG y la Unidad Antifraude entrevistaron a servidores públicos señalados en la denuncia y analizaron la documentación disponible.
Aunque varios empleados afirmaron que los aportes eran voluntarios, el informe concluyó que la existencia de un sistema organizado de recaudación dentro de una institución pública con fines políticos comprometía los principios de imparcialidad, neutralidad política e integridad que rigen la función pública.
Vínculo público entre Ortiz Bosch y Rafael Féliz
Las recientes declaraciones de Milagros Ortiz Bosch también llaman la atención por la relación pública que ha mantenido con Rafael Féliz.
Cuando este ocupó el cargo de ministro de la Juventud, la directora de Ética le entregó un reconocimiento por su gestión en materia de transparencia. Además, el propio Féliz ha manifestado en distintas ocasiones que Ortiz Bosch es su “madrina política”, expresión con la que ha descrito el vínculo político y personal que mantienen desde hace varios años y que, según ha dicho, fue determinante en su trayectoria dentro del servicio público.

