Un grupo de activistas de Greenpeace desplegó una pancarta gigante en la plaza de Colón, en Madrid, con la imagen del expresidente Donald Trump “vomitando petróleo”, como parte de una acción visual destinada a llamar la atención sobre el impacto de los combustibles fósiles en el medio ambiente.
La intervención forma parte de una estrategia histórica de la organización, conocida por realizar protestas directas y de alto impacto mediático para denunciar problemáticas como el cambio climático, la contaminación y la explotación de recursos naturales.
Greenpeace, fundada en 1971 y con presencia en más de 50 países, está integrada por activistas y voluntarios que buscan influir en gobiernos y empresas para promover políticas ambientales sostenibles.
La protesta se enmarca en una campaña global contra el uso de combustibles fósiles, como el petróleo, el gas y el carbón, a los que la organización vincula directamente con el calentamiento global y los fenómenos climáticos extremos.
La inclusión de Donald Trump en la imagen responde a su historial político, ya que durante su mandato impulsó medidas favorables a la industria petrolera y retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París, tratado internacional orientado a reducir las emisiones contaminantes.
Según la organización, el objetivo de esta acción es generar debate público antes de una conferencia internacional en la que distintos gobiernos discutirán estrategias para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Aunque la protesta tuvo lugar en Europa, el mensaje tiene alcance global, al abordar un tema que impacta tanto a grandes potencias como a países en desarrollo, incluyendo la República Dominicana.
La iniciativa busca traducir un problema complejo en una imagen directa, resaltando las consecuencias del uso continuo del petróleo en el medio ambiente y la economía mundial.

