Santo Domingo.- El director de Habilitación y Acreditación de Establecimientos y Servicios de Salud, Juan Gerardo Mesa, afirmó que el ejercicio de la medicina sin la debida acreditación constituye un delito penal, tras la reciente condena a cinco años de prisión contra Elizabeth Silverio Silien por estafa y usurpación de funciones.
El funcionario explicó que este caso evidencia irregularidades graves dentro del sistema de salud, al comprobarse la falsedad de credenciales, ya que la imputada ejercía como neurocientífica sin contar con títulos ni exequátur, incluso utilizando identidades profesionales de terceros.
Asimismo, recordó que esta es la segunda condena contra Silverio, quien ya había sido sentenciada en octubre de 2024 a siete años de prisión por un tribunal del Distrito Nacional. Indicó además que el centro Kogland operaba sin la debida licencia de habilitación, en violación de la Ley General de Salud 42-01 y el Reglamento 1138-03, que establecen los estándares mínimos para los servicios sanitarios en el país.
Mesa destacó que uno de los aspectos más sensibles del caso fue la atención brindada a niños con trastorno del espectro autista (TEA), quienes requieren tratamientos especializados. Según señaló, la falta de personal calificado puso en riesgo el desarrollo y bienestar de estos menores.
El funcionario reiteró que la salud es un derecho fundamental que debe ser protegido por el Estado, y advirtió que quienes incurran en intrusismo profesional enfrentarán consecuencias legales conforme a la normativa vigente.
El pronunciamiento se produce en un contexto en el que el caso ha reavivado el debate sobre la regulación, supervisión y control del ejercicio de la medicina en la República Dominicana.

