Santo Domingo.- El estudio técnico pericial sobre el colapso del techo de la discoteca Jet Set reveló una cadena de fallas estructurales que provocaron una de las tragedias más devastadoras en la historia reciente del país, con un saldo de 236 fallecidos y más de 180 heridos.
De acuerdo con los expertos, la causa principal del derrumbe fue una sobrecarga extrema en la cubierta, combinada con deficiencias estructurales y ausencia de soportes adecuados, lo que generó una pérdida progresiva de rigidez hasta el colapso total la madrugada del 8 de abril de 2025.
El informe detalla que el techo acumulaba cuatro capas de mortero de distintos espesores, alcanzando hasta 37.5 centímetros, sostenidas por placas prefabricadas de apenas 2.5 centímetros. A esto se sumaron equipos de aire acondicionado, tinacos, luminarias y otras estructuras que concentraron cargas críticas, especialmente en las vigas postensadas.
Los peritos identificaron como punto de inicio del colapso la esquina sureste de la edificación, donde las vigas comenzaron a fallar por flexión debido al exceso de peso, generando deformaciones fuera de los límites permitidos.
El estudio explica que la interacción entre los elementos estructurales incrementó las fuerzas de torsión, comprometiendo columnas claves y provocando un colapso progresivo descrito como súbito e instantáneo.
El peritaje también evidenció graves deficiencias en las conexiones estructurales. Las vigas estaban apoyadas sin un anclaje efectivo, unidas solo por varillas, mientras que elementos de concreto actuaban como bloques independientes, aumentando la inestabilidad del sistema.
Esta configuración generó un efecto dominó: la falla de una viga desencadenó el colapso en cadena de toda la estructura, que soportaba una carga estimada de 2.822 toneladas por metro lineal en su punto más crítico.
El análisis, respaldado por modelos tridimensionales con el software ETABS, confirmó que las vigas superaron los límites de deformación permisibles, especialmente en la zona sur, donde se registraron las mayores fallas.
El equipo técnico estuvo coordinado por Leonardo de Jesús Reyes Madera e integrado por Eduardo A. Fiero y Máximo José Corominas.
En el ámbito judicial, el juez Raymundo Mejía ordenó recientemente un nuevo peritaje, a solicitud de la defensa de los propietarios Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, mientras el proceso continúa en fase preliminar.

