El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión por golpismo, permanece estable tras ser hospitalizado por una bronconeumonía bacteriana, aunque su función renal y los indicadores inflamatorios han mostrado deterioro, según el parte médico difundido por el Hospital DF Star.
De acuerdo con el boletín médico, el líder de la ultraderecha brasileña se encuentra “estable clínicamente”, pero presentó un empeoramiento en su función renal y un aumento en los marcadores inflamatorios. Los especialistas indicaron que continúa ingresado en una unidad de cuidados intensivos (UCI) y que aún no hay una fecha prevista para su alta médica.
La infección pulmonar está siendo tratada con antibióticos, hidratación endovenosa y sesiones de fisioterapia respiratoria y motora. Además, los médicos implementaron medidas preventivas ante una posible trombosis venosa.
Bolsonaro fue trasladado al hospital tras presentar un cuadro descrito como grave, con fiebre, escalofríos intensos, vómitos y dificultades respiratorias mientras permanecía recluido desde enero en el Complejo Penitenciario de Papuda, en la capital brasileña.
Según los médicos, la bronconeumonía fue provocada por una bacteria presente en ambos pulmones, con mayor afectación en el izquierdo, probablemente a causa de una broncoaspiración, es decir, la entrada accidental de líquidos digestivos en las vías respiratorias.
Condena y antecedentes médicos
Desde noviembre pasado, Bolsonaro cumple condena por “liderar” una trama golpista con el objetivo de mantenerse en el poder tras su derrota electoral frente al actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones de 2022, conforme al fallo de la Corte Suprema de Brasil.
Durante su reclusión, el exmandatario ha requerido hospitalización en varias ocasiones por problemas de salud como hipo persistente, vómitos y mareos, atribuidos a las secuelas del atentado con cuchillo que sufrió durante la campaña presidencial de 2018.
Desde aquel episodio, Bolsonaro ha sido sometido a diversos procedimientos médicos y cirugías abdominales debido a las complicaciones derivadas de esas heridas.
Familia pide prisión domiciliaria
Esta es la primera hospitalización del exmandatario desde que inició su condena el 15 de enero en el Complejo Penitenciario de Papuda. Su ingreso anterior ocurrió mientras permanecía en una celda especial de la Policía Federal de Brasil en Brasilia, donde fue sometido a cuatro cirugías y estuvo internado entre el 24 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de este año.
A raíz de su nueva hospitalización, familiares y abogados del ex presidente han vuelto a solicitar ante la Corte Suprema el beneficio de prisión domiciliaria por razones humanitarias, petición que hasta ahora ha sido rechazada.
“Están jugando con la vida de mi padre. No pueden quedarse con esa posición de que se trata de algún tipo de melindre o con la paranoia de que él puede fugarse”, expresó el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del ex mandatario y una de las figuras políticas cercanas al ex presidente en el escenario político brasileño.
