Hasta un 30% de los pacientes con diabetes puede desarrollar Enfermedad Arterial Periférica (EAP), una complicación vascular silenciosa que aumenta el riesgo de amputaciones y mortalidad, advirtió el cirujano vascular Luis Suárez, especialista del Massachusetts General Hospital y docente de Harvard Medical School, durante la conferencia “Avances en Diabetes y Enfermedad Arterial Periférica”.
El especialista explicó que más del 50% de los pacientes con diabetes desarrollará úlceras en los pies a lo largo de su vida, y que cerca del 85% de las amputaciones no traumáticas están precedidas por estas lesiones. Asimismo, alertó que la mortalidad puede superar el 50% cinco años después de una amputación mayor.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran diabetes, tabaquismo, obesidad, hipertensión, dislipidemia e insuficiencia renal crónica. A nivel epidemiológico, más de ocho millones de personas viven con esta enfermedad en Estados Unidos, tendencia que también impacta a América Latina y el Caribe.
Uno de los síntomas iniciales más comunes es la claudicación intermitente, caracterizada por dolor en las piernas al caminar que desaparece con el reposo, pero en pacientes diabéticos el diagnóstico suele realizarse en etapas avanzadas, cuando ya existen úlceras o pérdida de tejido.
La actividad fue organizada por el Centro Médico de Diabetes, Obesidad y Especialidades (CEMDOE), en colaboración con Mass General Brigham, y contó con la participación virtual de 171 profesionales de la salud. La apertura estuvo a cargo de la doctora Gricely Pozo, directora médica de CEMDOE, quien resaltó la importancia de la formación médica continua para mejorar el manejo multidisciplinario de enfermedades crónicas como la diabetes.
Diagnóstico temprano y tratamiento
El especialista destacó la importancia del diagnóstico temprano mediante el índice tobillo-brazo, complementado con pruebas de imagen para determinar la localización y severidad de las obstrucciones arteriales.
El manejo inicial incluye control estricto de la diabetes y factores de riesgo cardiovascular, terapia de ejercicios supervisados, y tratamiento farmacológico con antiagregantes plaquetarios. Los programas de ejercicio pueden mejorar hasta en un 200% la capacidad funcional del paciente sin necesidad de cirugía.
En casos avanzados, la revascularización es clave para preservar las extremidades, mediante procedimientos endovasculares mínimamente invasivos como angioplastias, colocación de stents y aterectomía, y técnicas innovadoras como la arterialización venosa profunda, que logra salvar extremidades en aproximadamente el 76% de los casos.
Cooperación internacional
Representantes de Mass General Brigham, incluyendo Carmen Álvarez y Raúl Ubiñas, reiteraron su compromiso con el fortalecimiento de colaboraciones académicas y clínicas con la República Dominicana, destacando la importancia del intercambio científico continuo para mejorar el abordaje de enfermedades complejas como la diabetes y la EAP.
