SANTO DOMINGO. – El Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC-SENI) informó que acelerará una serie de acciones correctivas y mejoras operativas para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico nacional, tras el apagón general registrado el pasado 23 de febrero en la República Dominicana.
Las medidas forman parte de un informe técnico que detalla las causas del evento y establece acciones específicas que deberán ejecutar los distintos agentes que participan en el sector eléctrico nacional.
Entre las principales disposiciones se encuentra la verificación y ajuste de los sistemas de protección en líneas de transmisión, así como la instalación de protecciones diferenciales de barras en subestaciones y la optimización de los controles operativos en algunas unidades de generación eléctrica.
Según el documento, estas acciones buscan garantizar una respuesta más eficiente del sistema ante variaciones o fallas, reduciendo significativamente el riesgo de interrupciones masivas del servicio eléctrico.
El informe también señala que se continuará acelerando el programa nacional de modernización de protección y operación de subestaciones en esquema de doble barra, una iniciativa que se ejecuta desde hace aproximadamente dos años con el propósito de aumentar la resiliencia del sistema eléctrico frente a contingencias.
Además, se recomienda la incorporación de tecnologías emergentes, como sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, que podrían apoyar los servicios auxiliares del sistema, especialmente en procesos de regulación de frecuencia y recuperación tras fallas eléctricas.
Como parte del plan de acción, se anunció la creación de un comité de seguimiento que se reunirá el tercer miércoles de cada mes para evaluar el avance de las medidas adoptadas y garantizar su implementación dentro de los plazos establecidos.
Este comité estará integrado por el Ministerio de Energía y Minas, la Superintendencia de Electricidad, el Organismo Coordinador, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) y las empresas distribuidoras Edenorte, Edesur y EDE Este, así como generadores estatales y privados, entre ellos Punta Catalina y Egehid.
De acuerdo con el informe técnico, al momento del incidente el sistema operaba en condiciones normales, con 2,836.83 megavatios (MW) de generación sincronizada y una demanda abastecida de 2,667.05 MW, lo que representaba una reserva operativa de 169.78 MW, equivalente al 6.4 %.
El análisis determinó que la incidencia ocurrió a las 10:50:33 de la mañana, tras una falla en la línea de transmisión de 138 kV Hainamosa–Villa Duarte, situación que provocó variaciones en la frecuencia del sistema eléctrico.
Como consecuencia, se activaron mecanismos automáticos de protección, seguidos por la salida de algunas unidades de generación, lo que contribuyó a la pérdida temporal de tensión en el sistema.
No obstante, el informe destaca que los sistemas de protección y control instalados en los últimos años funcionaron correctamente, permitiendo despejar la falla y facilitar la recuperación progresiva del servicio eléctrico sin que se registraran daños permanentes en los activos del sistema.
