Desde el Palacio Apostólico, tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice manifestó su profunda preocupación por el agravamiento de la crisis en Oriente Medio, especialmente por la situación en Irán, e hizo un llamado firme a detener de inmediato la espiral de violencia antes de que se produzcan consecuencias irreversibles.
El Santo Padre advirtió que la paz no puede construirse sobre amenazas ni sobre el uso de la fuerza. “La estabilidad no nace de las armas que siembran destrucción, dolor y muerte”, expresó ante miles de fieles, subrayando que el único camino posible es el del diálogo “razonable, auténtico y responsable”.
Sin mencionar directamente a los gobiernos implicados, instó a los líderes mundiales a asumir su “responsabilidad moral” para evitar una tragedia mayor. Asimismo, pidió fortalecer la vía diplomática y trabajar por una convivencia sustentada en la justicia y el respeto mutuo, invitando a los creyentes a orar por la paz.
El pronunciamiento del Papa se produce en un contexto de máxima tensión tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní, donde falleció el líder supremo Ali Jameneí, quien estuvo más de tres décadas al frente de la República Islámica.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, advirtió que la respuesta será “contundente”. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que su país reaccionará con una fuerza “sin precedentes” si Irán ejecuta sus amenazas.
En medio de la creciente tensión, la Guardia Revolucionaria iraní anunció operaciones contra bases militares estadounidenses en la región y contra intereses israelíes, incluyendo acciones dirigidas a países aliados de Washington donde existen instalaciones militares de EE. UU.
Tras la muerte de Jameneí, se conformó un órgano provisional para dirigir la nación, integrado por el presidente Masud Pezeshkian, el ayatolá Alireza Arafi y el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei, mientras se define el futuro liderazgo del país.
