Caracas, Venezuela. – Estados Unidos ha elevado la presión diplomática y judicial sobre la dirigencia vinculada al chavismo en Venezuela, solicitando a las autoridades de Caracas avanzar en investigaciones que involucran al hijo de Nicolás Maduro y otros líderes cercanos al antiguo régimen, según fuentes citadas por medios internacionales.
La administración estadounidense, liderada por Donald Trump, trasladó estas demandas a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en conversaciones reservadas enfocadas en establecer mecanismos de cooperación judicial para casos vinculados con delitos graves.
Propuesta de cooperación en tres fases
La iniciativa de Washington contempla tres etapas de cooperación con Venezuela:
- Acceso a documentación oficial, registros administrativos y entrevistas con los investigados.
- Participación de equipos técnicos estadounidenses en la verificación y supervisión de pruebas, bajo la condición de que Caracas no haga reconocimiento público de la cooperación.
- Posibles mecanismos de entrega o traslado de funcionarios bajo investigación, sin mencionar la extradición directa por limitaciones constitucionales venezolanas.
Quiénes están bajo la lupa
Entre los funcionarios y figuras señaladas por Estados Unidos se encuentran:
- Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario.
- El empresario Álex Saab.
- Raúl Gorrín.
- Samark López Bello.
- Tareck El Aissami.
- Walter Jacob Gavídia Flores.
- Pedro Luis Martín-Olivares.
En contraste, otros pesos pesados del oficialismo como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López no forman parte del listado prioritario, aunque el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicó que su exclusión podría influir en su participación en eventuales acuerdos de transición si no cooperan con las exigencias de Washington.
Contexto de las relaciones bilaterales
La presión estadounidense ocurre en paralelo con encuentros de alto nivel entre representantes militares y diplomáticos de Estados Unidos y el gobierno interino venezolano, dirigidos a ampliar la cooperación en seguridad, lucha contra el narcotráfico y migración.
Los pedidos de cooperación reflejan el enfoque de Washington de abordar lo que considera investigaciones estratégicas dentro de su política regional hacia Venezuela, en medio de tensiones persistentes entre ambos países y una agenda compleja de justicia y seguridad internacional
