Santo Domingo, R.D. – El abogado y dirigente sindical Mario Díaz afirmó que el tránsito vehicular en la República Dominicana atraviesa una crisis sin precedentes y reiteró la necesidad de adoptar medidas drásticas y urgentes para enfrentar la creciente ola de delitos cometidos desde motocicletas.
Díaz propuso la prohibición absoluta del uso de pasamontañas por parte de motoristas en espacios públicos y su inmediata detención cuando sean sorprendidos utilizando dicha prenda, al considerar que facilita el ocultamiento de identidad y la comisión de delitos como robos, asaltos y sicariatos.
“El pasamontañas es una indumentaria de naturaleza militar y táctica. No existe justificación razonable para que un motorista cubra totalmente su rostro en la vía pública, salvo la intención de evadir su identificación”, sostuvo el dirigente sindical, quien calificó esta práctica como un patrón recurrente en múltiples acciones criminales.
Mario Díaz saludó la designación del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz como nuevo director general de la Policía Nacional, destacando que su experiencia representa una oportunidad para fortalecer la lucha contra la delincuencia y recuperar la autoridad en las calles.
Manifestó su confianza en que la nueva gestión implementará medidas estratégicas para desarticular estructuras criminales que utilizan motocicletas como medio para perpetrar delitos y reforzar los controles preventivos en puntos críticos del Gran Santo Domingo y otras ciudades.
El dirigente sindical consideró que el Poder Ejecutivo debe evaluar la declaratoria de un estado de emergencia del tránsito vehicular ante el colapso sistemático registrado en horas laborables en el Gran Santo Domingo, el Distrito Nacional y otras demarcaciones urbanas.
Aseguró que la congestión vehicular genera pérdidas millonarias en productividad, aumento de la contaminación ambiental, incremento de accidentes y un deterioro progresivo en la calidad de vida de la población.
Entre sus propuestas estructurales, Díaz planteó la prohibición temporal de la importación de motocicletas, al considerar que el crecimiento descontrolado del parque de motores constituye uno de los principales factores de inseguridad vial y ciudadana.
Asimismo, propuso reducir la cantidad de años permitidos para la importación de vehículos usados y aplicar con carácter urgente la Inspección Técnica Vehicular, como parte de una reorganización integral del sistema de transporte y movilidad urbana.
“El Estado debe asumir con determinación la reorganización del sistema de tránsito, combinando medidas de seguridad, reformas regulatorias y políticas públicas sostenibles que restablezcan el orden y garanticen la seguridad ciudadana”, concluyó.
