El Gobierno de Cuba anunció este viernes un conjunto de medidas extraordinarias que incluyen el racionamiento en la venta de combustible, la priorización del teletrabajo y la implementación de clases semipresenciales en las universidades, como parte de un plan de emergencia frente al desabastecimiento energético provocado por el bloqueo petrolero impuesto desde Washington.
Las disposiciones fueron aprobadas durante una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros y comunicadas a la población a través de la televisión estatal, con la participación de los titulares de los ministerios de Trabajo, Transporte, Educación Superior y Educación, así como del viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva.
Durante su intervención, Pérez-Oliva explicó que el Ejecutivo ha decidido concentrar el limitado combustible disponible en áreas estratégicas para asegurar la continuidad de los servicios esenciales y de las actividades económicas fundamentales del país. En ese sentido, subrayó que sectores generadores de divisas, como el turismo, recibirán prioridad dentro del esquema de distribución energética.
Las autoridades indicaron que el objetivo de estas medidas es minimizar el impacto de la crisis en la vida cotidiana de la población y garantizar el funcionamiento básico del Estado, mientras persista la situación de restricción en el suministro de combustibles.
El Gobierno cubano reiteró que continuará evaluando el desarrollo del escenario energético para adoptar nuevas disposiciones, de ser necesario, y llamó a la población y a las instituciones a cooperar con las acciones implementadas en este período de emergencia.
