AME1796. CARACAS (VENEZUELA), 04/02/2026.- Fotografía del 29 de enero del 2026 donde se observa a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez (c), reaccionando durante una actividad de gobierno en Caracas (Venezuela). De discursos breves y con una imagen de académica, Rodríguez, la mujer que juró como presidenta encargada de Venezuela, ha tomado el timón de un chavismo volcado a garantizar su supervivencia cuando su país se asoma a una etapa de cambios tutelados por EE.UU. y que está poniendo a prueba los cimientos de la revolución. EFE/ Miguel Gutiérrez
A un mes de haber asumido como presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez ha consolidado su liderazgo en un momento histórico de transición política y económica para el país, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación militar el pasado 3 de enero de 2026.
En este breve periodo, Rodríguez ha demostrado su capacidad para dialogar con Washington y otros actores internacionales, impulsando una reforma que abre el sector petrolero a la inversión privada y al capital extranjero, un giro importante respecto a las políticas estatistas precedentes.
Como primera comandante en jefe de las Fuerzas Armadas que le han jurado lealtad, Rodríguez ha asumido un rol central en la gestión del Estado en un contexto marcado por la necesidad de garantizar la estabilidad del chavismo ante los cambios tutelados por Estados Unidos y la comunidad internacional.
Su gestión también ha avanzado en la liberación de presos políticos, una medida que ha sido valorada como un paso significativo hacia la reconciliación y el respeto de derechos humanos tras años de tensiones internas.
Además, el Gobierno interino ha impulsado iniciativas para transformar espacios simbólicos de represión en proyectos culturales y sociales, lo que forma parte de un esfuerzo por redefinir la narrativa política y social del país.
En este contexto de cambios acelerados, Delcy Rodríguez continúa consolidando su posición como la figura principal del poder ejecutivo venezolano, enfrentando tanto la gestión interna como las expectativas regionales e internacionales en una fase crucial de la historia contemporánea de Venezuela.
