Al menos diez personas perdieron la vida, unas 25 resultaron gravemente heridas y un número indeterminado permanece posiblemente atrapado, tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en el término municipal de Adamuz, provincia de Córdoba, informaron fuentes vinculadas a la investigación.
El siniestro se registró cuando un tren de la empresa Iryo, que había salido desde Málaga con destino a Madrid, se descarriló aproximadamente una hora después de iniciar su recorrido. El convoy invadió la vía paralela, impactando con un tren Renfe Alvia que cubría la ruta Madrid–Huelva, provocando el descarrilamiento de ambas unidades.
De acuerdo con los datos preliminares, entre las víctimas mortales confirmadas se encuentran tres pasajeros del tren Alvia y dos del Iryo, que transportaba a bordo a 317 personas. Las autoridades aún trabajan en la identificación completa de las víctimas, ya que no se ha podido determinar en qué tren viajaban las otras personas fallecidas.
Equipos de emergencia, bomberos, personal sanitario y fuerzas de seguridad se mantienen desplegados en la zona realizando labores de rescate, atención a los heridos y aseguramiento del área. La circulación ferroviaria fue suspendida mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente.
Las autoridades ferroviarias y judiciales han iniciado una investigación formal para determinar responsabilidades y evaluar posibles fallas técnicas o humanas involucradas en el hecho, considerado uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en la región en los últimos años.
