Al menos 648 manifestantes han perdido la vida como resultado de la represión ejercida por las fuerzas de seguridad de la República Islámica de Irán, en el marco del movimiento de protestas que sacude al país, de acuerdo con cifras difundidas este lunes por la organización Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.
La entidad precisó que el número corresponde a víctimas plenamente verificadas, aunque advirtió que la cifra real podría ser considerablemente mayor, debido a las dificultades para documentar los hechos en zonas con fuerte control estatal y restricciones informativas.
El director de IHR, Mahmood Amiry-Moghaddam, alertó que la magnitud de la violencia obliga a una respuesta firme de la comunidad internacional. “La comunidad internacional tiene el deber de proteger a los manifestantes civiles frente a lo que describimos como una matanza masiva”, expresó el defensor de derechos humanos.
Las protestas, que se han extendido a varias regiones del país, han sido respondidas con operativos de seguridad, uso de fuerza letal y detenciones masivas, según reportes de organizaciones independientes. Diversos organismos internacionales han reiterado llamados a Irán para que respete el derecho a la protesta pacífica y garantice la protección de la población civil.
Mientras tanto, la situación continúa generando preocupación global, en medio de crecientes exigencias para que se establezcan mecanismos de rendición de cuentas por las presuntas violaciones a los derechos humanos.
