El Gobierno de Venezuela anunció este viernes que, como parte de una operación conjunta con Estados Unidos, logró que un buque petrolero que había salido “sin pago ni autorización” de las autoridades venezolanas regrese a aguas del país suramericano tras ser interceptado e incautado en aguas del Caribe.
Según un comunicado divulgado por el Ministerio de Hidrocarburos y la estatal petrolera PDVSA, la acción coordinada entre Caracas y Washington permitió que el tanquero —identificado como Minerva— navegue de regreso para su resguardo y las acciones pertinentes.
La operación se desarrolló en coordinación con el Departamento de Defensa y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, contó con la participación de infantes de Marina y se realizó en horas de la madrugada, detalló el comando militar responsable.
El comunicado oficial destaca que el retorno del buque forma parte de un esfuerzo conjunto para reforzar el control sobre actividades marítimas irregulares y garantizar que los recursos energéticos sean administrados conforme a las regulaciones de las autoridades venezolanas.
Este anuncio ocurre en medio de un contexto de cooperación militar y diplomática entre Caracas y Washington, que ha incluido acciones contra embarcaciones sancionadas y esfuerzos por estabilizar el sector energético tras recientes enfrentamientos y tensiones en la región caribeña.
