El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró este miércoles que la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero de 2026, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ha dejado *“hasta ahora al menos 100 muertos” y un número similar de heridos.
Durante su programa transmitido por la televisión estatal venezolana, Cabello definió la intervención como un “ataque terrible e inhumano”, señalando que los bombardeos no se limitaron a objetivos estratégicos, sino que también alcanzaron zonas residenciales, con consecuencias para civiles que, según él, “no tenían nada que ver con un conflicto bélico”.
El funcionario denunció que las “poderosísimas bombas lanzadas” provocaron víctimas entre la población civil, incluidas mujeres y familias que se encontraban en sus viviendas. Enfatizó su rechazo a lo que describió como una agresión directa a la soberanía venezolana, y dedicó su mensaje a los que consideró “mártires” del país.
Las cifras ofrecidas por Cabello contrastan con estimaciones internacionales, según las cuales el número de muertos durante la operación —que incluyó ataques aéreos y combates en Caracas y otras zonas— se sitúa entre 40 y 80 personas, incluyendo militares venezolanos, personal de seguridad cubano y algunos civiles, según varios reportes independientes y declaraciones oficiales extranjeras.
La operación, identificada como Operation Absolute Resolve, implicó ataques simultáneos contra defensas antiaéreas y la posterior captura de Maduro por fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, seguido del traslado del presidente venezolano a Nueva York para enfrentar cargos en tribunales federales.
El anuncio de Cabello se produce en un momento de alta tensión política y diplomática, con reacciones dispares en la comunidad internacional y un debate creciente sobre el impacto humanitario del operativo militar.
