La gestión de Francisco Antonio “Tony” Peña Guaba al frente del Gabinete de Política Social del Gobierno dominicano estuvo marcada por diversas controversias, críticas y señalamientos relacionados con la percepción de falta de transparencia y manejo comunicacional inadecuado, factores que incidieron en su salida del cargo en los primeros días del año 2026.
Durante su desempeño como coordinador del Gabinete, Peña Guaba enfrentó constantes cuestionamientos de sectores sociales, políticos y de la opinión pública, especialmente en momentos de alta sensibilidad institucional, donde se demandaba mayor prudencia, claridad y coherencia en la gestión de políticas sociales dirigidas a los sectores más vulnerables.
Crisis reputacional en medio del caso SeNaSa
Uno de los episodios que más impacto generó en la imagen pública del entonces funcionario se produjo en el contexto del fraude multimillonario detectado en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), un escándalo que sacudió la confianza ciudadana en la administración pública y abrió un amplio debate nacional sobre la supervisión, la ética y la transparencia en el manejo de los recursos del Estado.
En medio de esa coyuntura, la difusión de un video promocional en el que Peña Guaba aparece en un ambiente distendido, desde su residencia y sosteniendo una copa de vino, provocó fuertes reacciones adversas. Para amplios sectores de la sociedad, el mensaje fue interpretado como una desconexión con el clima de preocupación social que predominaba en ese momento, alimentando la percepción de insensibilidad institucional.
Analistas coinciden en que ese episodio profundizó la crisis reputacional del Gabinete de Política Social y aceleró el desgaste político del funcionario, en un contexto en el que el Gobierno enfrentaba crecientes demandas de respuestas firmes, sanciones ejemplares y mayor control sobre los programas sociales.
Salida en un contexto de reordenamiento gubernamental
La salida de Peña Guaba se produjo en el marco de una reconfiguración del tren gubernamental anunciada por el presidente Luis Abinader, orientada —según lo expresado por el mandatario— a fortalecer la gestión pública, corregir fallas y responder a las expectativas ciudadanas de mayor eficiencia, transparencia y sensibilidad social.
Con este cambio, el Gobierno busca enviar una señal de revisión interna y reafirmar su compromiso con el manejo responsable de las políticas sociales, en un momento clave para la credibilidad institucional y la protección de los sectores más vulnerables de la población.
