El presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró no culpable este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, durante su primera comparecencia formal ante la justicia estadounidense, en el marco de un proceso judicial que ha captado la atención internacional.
Maduro enfrenta en Estados Unidos cuatro cargos federales de alta gravedad, entre ellos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento en apoyo a actividades criminales.
De acuerdo con la acusación, el mandatario venezolano también habría colaborado de manera directa con organizaciones criminales catalogadas como terroristas por Washington, utilizando estructuras del poder estatal para facilitar operaciones de narcotráfico y violencia transnacional.
La audiencia se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad en el Distrito Sur de Nueva York, una corte clave en casos relacionados con crimen organizado y delitos internacionales. El juez a cargo fijó los primeros lineamientos del proceso, mientras la fiscalía reiteró la magnitud de las evidencias que sustentan la acusación.
El caso podría derivar en uno de los juicios más trascendentales contra un jefe de Estado en ejercicio, con implicaciones políticas, diplomáticas y judiciales para Venezuela y la región.
