En pleno día de Nochebuena, 24 de diciembre, los vendedores de cerdo asado en San Francisco de Macorís reportaron opiniones divididas sobre el comportamiento de las ventas en distintos puntos de la ciudad.
Mientras algunos comerciantes celebran una alta demanda, impulsada por las compras de última hora y las celebraciones familiares, otros aseguran que la venta ha sido lenta, atribuyéndolo al aumento de precios y la situación económica que ha llevado a muchas familias a reducir su consumo.
A pesar de las diferencias en las cifras, existe un consenso entre los vendedores: el cerdo asado sigue siendo un plato indispensable en la mesa navideña de San Francisco de Macorís, reafirmando su papel como una tradición gastronómica que une a familias y amigos durante la temporada de fiestas.
Esta Nochebuena, la ciudad refleja tanto la pasión por mantener viva la tradición como los desafíos que enfrentan los comerciantes locales en medio de un contexto económico cambiante.

