Un análisis reciente de los estados financieros del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) revela un marcado deterioro en su situación económica, tras registrarse un aumento significativo de sus compromisos financieros durante el período 2023–2024.
De acuerdo con los datos publicados, las obligaciones acumuladas de la ARS estatal crecieron de manera acelerada en el lapso de un año, superando ampliamente los niveles registrados en el ejercicio anterior. Este comportamiento refleja un incremento sustancial de cuentas por pagar y compromisos administrativos pendientes de validación.
El informe detalla que una parte considerable del aumento corresponde a facturación recibida sin certificación de servicios ejecutados, así como a compromisos vencidos con proveedores del sistema, lo que ha impactado de forma directa la liquidez de la institución.
En contraste con el crecimiento de los pasivos, los activos reportados por SeNaSa experimentaron una reducción, generando un desbalance financiero en el que las deudas superan de manera considerable los recursos disponibles. Este escenario se tradujo en un resultado deficitario significativamente mayor al inicialmente reportado en informes preliminares.
Especialistas en gestión pública señalan que este tipo de desajuste financiero compromete la sostenibilidad operativa de la entidad y subrayan la necesidad de auditorías técnicas y financieras exhaustivas para esclarecer las causas del deterioro y establecer responsabilidades administrativas.
La situación financiera de SeNaSa se conoce en paralelo a procesos judiciales en curso relacionados con presuntas irregularidades en la administración de la entidad, lo que ha incrementado el interés público y la atención de los organismos de control del Estado.

