Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra tres familiares directos del presidente venezolano Nicolás Maduro, como parte de una ofensiva más amplia destinada a aumentar la presión internacional sobre el Gobierno de Venezuela. Las medidas alcanzan a Franqui Flores, Carlos Flores y Efraín Campo, sobrinos del mandatario, así como a seis empresas acusadas de facilitar el transporte de petróleo venezolano.
Las sanciones buscan bloquear el acceso de los señalados al sistema financiero estadounidense, congelar posibles activos en territorio norteamericano y prohibir que ciudadanos y empresas de EE. UU. mantengan relaciones comerciales con ellos. Un funcionario del Departamento del Tesoro confirmó la decisión previo a su anuncio formal.
Este movimiento del Gobierno estadounidense ocurre un día después de que el presidente Donald Trump informara la incautación de un buque petrolero cerca de las costas venezolanas, acción que forma parte de lo que describe como una estrategia para frenar actividades ilícitas vinculadas al tráfico de drogas y a la economía paralela del régimen venezolano.
Este no es el primer episodio que involucra a familiares del presidente Maduro en controversias internacionales. En 2022, Franqui Flores y Efraín Campo fueron liberados por EE. UU. tras un acuerdo de intercambio que permitió el retorno de siete ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Las recientes sanciones también coinciden con una serie de operativos militares estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de contrabando en el Caribe y el Pacífico oriental. Desde septiembre, esas operaciones han resultado en la muerte de al menos 87 personas, según datos oficiales.
Trump defendió estas acciones asegurando que forman parte de un “conflicto armado” contra carteles del narcotráfico, insistiendo en que su administración está comprometida con “interrumpir, desmantelar y eliminar” las redes que operan en la región.

