El Gobierno de los Estados Unidos informó que analiza extender la cantidad de países incluidos en su política de prohibición de viajes, medida que actualmente restringe el ingreso de ciudadanos de varias naciones consideradas de “alto riesgo”. El anuncio fue ofrecido este jueves por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien adelantó que el presidente Donald Trump revisa nuevas disposiciones en materia de seguridad internacional.
Durante una entrevista televisiva, Noem no confirmó cuántos países podrían incorporarse ni reveló nombres específicos, pero sostuvo que la administración estadounidense evalúa de forma permanente cuáles naciones cumplen con los estándares de cooperación y confiabilidad requeridos para permitir el ingreso de sus ciudadanos.
En la actualidad, Estados Unidos mantiene activa desde junio una proclamación que prohíbe totalmente la entrada de ciudadanos de 12 países y limita el acceso desde otras siete naciones, medida que afecta a viajeros por motivos turísticos, migratorios, académicos y de negocios. Según el Gobierno, estas restricciones buscan frenar posibles amenazas vinculadas al terrorismo y otras actividades ilícitas.
Factores que motivan la ampliación
La secretaria Noem señaló que la falta de instituciones sólidas y sistemas confiables de verificación en algunos países dificulta el intercambio de información necesaria para evaluar riesgos, lo que se convierte en un elemento clave a la hora de establecer prohibiciones de viaje.
Medios estadounidenses han reportado que la administración Trump estudia vetar la entrada de ciudadanos de alrededor de 36 países adicionales, según fuentes del Departamento de Estado, como parte de una revisión más estricta de los esquemas de seguridad migratoria.
El debate se intensificó tras el ataque contra dos miembros de la Guardia Nacional registrado la semana pasada en Washington D. C., cuyo principal sospechoso es un ciudadano afgano que ingresó al país en 2021 bajo un programa de reasentamiento. La administración Trump asegura que este mecanismo carecía de controles adecuados.
Ante el hecho, el presidente reiteró su intención de implementar restricciones “permanentes” a la migración procedente de naciones calificadas como “de alto riesgo”, aunque no precisó cuáles serían incluidas.
Desde su llegada al poder en enero, Trump ha reforzado las políticas migratorias, enviando agentes federales a ciudades gobernadas por demócratas y aplicando criterios más estrictos para los solicitantes de asilo en la frontera sur.
