El regidor dominicano Edickson Herrera Silvestre admitió ante autoridades de los Estados Unidos haber dirigido una red internacional de narcotráfico que transportó al menos 376 kilogramos de cocaína desde la República Dominicana hacia el sur de La Florida, utilizando como medio de transporte un buque denominado “The Ghost” (El Fantasma).
Según documentos judiciales, Herrera Silvestre no solo enviaba cargamentos de droga de su propiedad, sino que también cobraba a otros narcotraficantes por movilizar sus alijos, a razón de US$5,000 por kilogramo transportado, consolidando así una estructura de alto nivel logístico y financiero.
Durante el período de operación, estimado en 2021 y 2022, el precio promedio del kilo de cocaína en Estados Unidos oscilaba entre US$20,000 y US$25,000, lo que equivale a un valor aproximado de US$7.5 millones o más de RD$436 millones según la tasa de cambio de ese año.
Una red transnacional con sede en La Florida
Las investigaciones revelan que la organización utilizaba una “casa escondite” en el sur de La Florida como centro de acopio, donde almacenaban cientos de kilos de cocaína antes de ser distribuidos.
El 21 de junio de 2021, agentes federales detectaron a José Eduviges Aponte Torres, miembro del grupo, mientras transportaba 10 kilogramos de cocaína cubiertos con una lona amarilla. Tras una persecución, logró escapar, escondiendo la droga en un contenedor de basura detrás de un negocio.
Posteriormente, las autoridades estadounidenses allanaron la vivienda utilizada como almacén, donde encontraron cuatro bolsas con alrededor de 160 kilogramos de cocaína.
Dos integrantes de la red lograron huir hacia Texas, cruzaron la frontera hacia México y regresaron más tarde a la República Dominicana.
Semanas después, Herrera Silvestre se reunió con otros implicados en territorio dominicano para discutir la pérdida del cargamento y planear la recuperación del dinero, según consta en el expediente.
Participación del general retirado William Durán Jerez
El caso también involucra al general retirado de la Policía Nacional, William Durán Jerez, quien, de acuerdo con los documentos del proceso, era propietario de 50 kilogramos de cocaína que fueron transportados por la red y vendió otros 50 a otro narcotraficante.
Durán Jerez, quien ocupó los cargos de director de Seguridad Preventiva de la Policía Nacional y supervisor general de la Junta Central Electoral (JCE), fue puesto en retiro en 2009 durante el gobierno del expresidente Leonel Fernández.
En junio de este año, el general se entregó voluntariamente a la DEA, que lo trasladó en un vuelo privado hacia los Estados Unidos, donde permanece bajo custodia.
Ruta del narcotráfico
La operación del grupo seguía un esquema marítimo estructurado:
-
La cocaína era adquirida en Sudamérica.
-
Era trasladada a la República Dominicana, donde se almacenaba temporalmente.
-
Desde un hotel en Puerto Plata, pequeños botes trasladaban la droga hacia altamar.
-
En el mar, el cargamento era transferido al buque “The Ghost”, propiedad del regidor Herrera Silvestre.
-
Finalmente, la droga llegaba a La Florida, donde era distribuida y vendida.
Las ganancias del negocio retornaban luego a la República Dominicana, donde se realizaba la repartición entre los implicados.
Culpabilidad y acuerdos con las autoridades
La acusación formal fue presentada el 5 de marzo de 2025, y para los meses de septiembre y octubre los tres principales implicados —Edickson Herrera Silvestre, William Durán Jerez y José Eduviges Aponte Torres— aceptaron su culpabilidad y firmaron acuerdos de cooperación con las autoridades estadounidenses.
El caso ha sido catalogado por las agencias de seguridad internacional como uno de los esquemas de narcotráfico político más relevantes de los últimos años, al involucrar a un funcionario electo municipal, un alto exoficial policial y una red con conexiones internacionales.
