El debate sobre la reforma al Código de Trabajo se intensificó este miércoles en el Congreso Nacional, luego de que el diputado Tony Bengoa, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), presentara una propuesta para la creación de un fondo especial de cesantía, generando posiciones encontradas entre los bloques legislativos.
El legislador, proponente de una de las cuatro iniciativas de reforma laboral en discusión, explicó que su propuesta busca establecer un mecanismo financiero que garantice la protección de los derechos adquiridos por los trabajadores, sin representar una carga económica directa para los empleadores.
“La cesantía pertenece al trabajador, y lo que proponemos es que esté siempre resguardada. Si una empresa quiebra o enfrenta dificultades, ese derecho no debe perderse”, señaló Bengoa.
La iniciativa contempla que las empresas realicen aportes mensuales a una entidad administradora de fondos, que operaría bajo un esquema similar al de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), asegurando que los empleados puedan acceder a sus indemnizaciones en caso de despido o cierre de operaciones.
Sin embargo, el bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) manifestó su rechazo absoluto a cualquier modificación que implique una reducción de los beneficios establecidos, calificando la propuesta como un “retroceso jurídico y moral” para la clase trabajadora.
El vocero del PLD en la Cámara de Diputados, Gustavo Sánchez, advirtió que limitar el pago de cesantía a seis meses, como se ha sugerido en algunos borradores, constituiría una pérdida histórica de derechos laborales.
“Limitar la cesantía sería un golpe mortal para los trabajadores dominicanos. No podemos permitir que se desmonte una conquista lograda con décadas de lucha sindical”, expresó Sánchez.
Mientras tanto, el debate sobre la reforma laboral continúa abierto, con posiciones encontradas entre los sectores empresariales, sindicales y legislativos. El Gobierno ha planteado la necesidad de modernizar el Código de Trabajo para adecuarlo a las condiciones actuales del mercado, aunque diversos actores insisten en que los cambios no deben afectar las garantías sociales de los trabajadores.
La discusión sobre la cesantía se perfila como uno de los puntos más polémicos de la reforma, marcando una línea divisoria entre quienes abogan por flexibilizar las relaciones laborales y quienes defienden mantener los derechos adquiridos consagrados en la legislación vigente.
